jueves, 30 de abril de 2009

Que la crisis la paguen los ricos y no los trabajadores

Trabajadores
Trabajadoras


La conmemoración del Día Internacional de la clase obrera se produce, en esta ocasión, en medio de un escenario particular: la aguda crisis económica que sacude al sistema capitalista en todo el planeta. Durante años la burguesía internacional hizo esfuerzos por mostrar una supuesta vitalidad y superioridad de este régimen, presentó sus tasas de crecimiento como sinónimo de incremento del bienestar de las clases trabajadoras y de su desarrollo; sin embargo hoy, una nueva crisis ha estallado y sus manifestaciones y efectos están ya presentes en todo el mundo. El desempleo, el paro forzoso, la reducción de los salarios, el hambre y la miseria golpean de manera creciente a millones de trabajadores, resultado de la reiterada aplicación de la receta de los capitalistas: descargar los males sobre las espaldas de las clases trabajadoras y oprimidas.

Esta crisis no es circunstancial ni resultado de un equivocado manejo económico, es un fenómeno que crece y se presenta de manera constante a la par que el capitalismo se desarrolla, por ello decimos que se trata de una crisis inherente a este sistema. Se trata de una crisis de sobreproducción relativa que choca con la incapacidad económica de los trabajadores y pueblos para adquirirla y así satisfacer sus necesidades; es una crisis que surge debido a la apropiación privada que la burguesía hace de las riquezas creadas por los trabajadores y es, al mismo tiempo, resultado del insaciable afán de la burguesía por inundar los mercados con productos para incrementar sus utilidades.

Siendo la causa de la crisis la apropiación privada de la riqueza generada por la clase obrera, no puede haber otra alternativa para resolver de manera definitiva este tipo de problemas que la revolución social del proletariado, la eliminación de la propiedad privada sobre las fábricas, bancos y tierras y la instauración de la sociedad socialista. En la lucha para alcanzar ese objetivo, ahora levantamos la consiga que la crisis la paguen los ricos y no los trabajadores.

Un segundo elemento característico de esta conmemoración es el escenario político particular de nuestro país. En las elecciones del pasado 26 de abril, los trabajadores y pueblos del Ecuador han ratificado su anhelo de cambio, el afán de avanzar más en la aplicación de medidas democráticas y progresistas para transformar el país; las fuerzas políticas identificadas con posiciones democráticas, patrióticas y progresistas, salieron victoriosas; la izquierda revolucionaria que participó activamente en este proceso obtuvo un importante y significativo triunfo político y electoral, mientras las fuerzas de la derecha y el oportunismo han recibido una nueva derrota. La derecha representada por Sociedad Patriótica, el PRIAN, el PSC y algún otro pequeño serán minoría en la Asamblea Nacional, en las prefecturas, alcaldías y concejos municipales; la correlación de fuerzas a favor de quienes luchamos por el cambio es ventajosa.

Sin embargo, este reciente triunfo electoral por sí solo no produce el cambio anhelado por millones de ecuatorianos. El cambio no vendrá por voluntad o acción individual de nadie en particular, será el resultado de la movilización popular por la cristalización de sus anhelos, la satisfacción de sus derechos, por la plena independencia del país, y para enfrentar a las fuerzas reaccionarias que quieren retornar al pasado.

En el país es necesario que se adopten medidas para romper con toda forma de dependencia extranjera, para acabar con los privilegios de las clases dominantes, para que la clase obrera, la juventud y los pueblos jueguen un rol protagónico de primera importancia en el proceso político actual, para que el campesinado tenga acceso gratuito a la tierra y al agua,… en fin, es necesario avanzar en contenido y acción mucho más de lo que se ha hecho hasta hoy. Eso será posible si la clase obrera y el pueblo juegan un papel dinámico, si cumplen la función de locomotora del actual proceso.

Nuestro Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador reitera su compromiso con el proceso democrático y progresista que se desarrolla en el país; lo entendemos como un momento importante para golpear política y económicamente al imperialismo y sus lacayos la burguesía pro imperialista, pero reitera la necesidad de continuar la lucha por conquistar la Patria Nueva y el Socialismo. No hay otra revolución verdadera que la que empuja y dirige la clase obrera con su partido revolucionario a la cabeza.

Con motivo de esta fecha histórica para el proletariado internacional, los comunistas marxista leninistas ecuatorianos ratificamos nuestro compromiso con la revolución proletaria mundial, levantamos nuestras banderas solidarias con los trabajadores y pueblos de todo el mundo, como expresión de una firme convicción internacionalista.

Viva la lucha de la clase obrera mundial por el triunfo de la revolución y el socialismo
Viva el internacionalismo proletario
Viva la unidad de la clase obrera y las clases trabajadoras y oprimidas

Comité Central del PCMLE

Mayo 1 de 2009

1 comentario:

Quesada dijo...

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