martes, 9 de octubre de 2012

No dejemos que nos quiten la izquierda…. porque entonces… ¿qué nos queda?

De pronto la izquierda se puso de moda, y entre las variaciones discursivas, el marketing político y el ejercicio del poder, fue vaciada de contenido y de contexto… Ahora no respiramos más que aberraciones… Como si reiterar un discurso edulcorado construyera por decreto un proyecto político coherente.Y es que nos han puesto en medio de una encrucijada perversa, una especie de acertijo de lateralidad simple: si no estás con los gobiernos latinoamericanos de izquierda, estás a la derecha… En medio de esta lucha de legitimidades por estar más a la izquierda me surge la pregunta, ¿qué es la izquierda?.
marchacontrafraude
Ahora mismo nos encontramos con múltiples izquierdas:

La más reciente corriente de izquierdistas románticos (hijos de lo postmoderno) serviles al neoliberalismo, que obvian la esencia marxista de lucha de clases y se centran en reivindicaciones estéticas.

Las izquierdas de “pantalla” que toman los grandes símbolos iconográficos y discursivos: marxistas, guevaristas, sandinistas, alfaristas, los exhiben vaciados de su contenido histórico, los prostituyen y tratan de convencernos que su proyecto sigue la misma línea.

También están las izquierdas del discurso, aquellas que sostienen altos pronunciamientos soberanos y socialistas, pero que no salen de las oficinas y los escritorios. Son las mentes privilegiadas de análisis político, que nunca pisaron suelo comunitario, que nunca fueron parte de un proceso de organización de bases pero que tienen las recetas exactas, así lo dice su PhD.

Por supuesto, tenemos las izquierdas que nacieron como izquierdas y empezaron a caminar hacia la derecha, sin embargo en una suerte de dislexia, están convencidas de seguir siendo zurdas. Al parecer y como mecanismos de defensa, esta izquierda se vale de las anteriores para ocultar las contradicciones y retrocesos. Incluye en su proyecto a flamantes tecnócratas para que diseñen las políticas públicas desde su imaginario de matrices y tablas estadísticas, sin vinculación con la historia y los procesos de lucha y resistencia de los pueblos. En lo comunicacional se apropia de la simbología histórica, e incorpora una buena dosis de romanticismo para que lo esencial se reemplace por lo superficial y mediático.

Y es que las izquierdas latinoamericanas cojean del mismo pie, con mayor o menor intensidad, han sido incapaces de aterrizar proyectos verdaderamente soberanos. De todas formas, resultaría arriesgado generalizar el análisis a los países hermanos con conocimiento único de fuentes secundarias… más aún cuando la comunicación ha sido secuestrada en dos bandos: los medios de estado absorbidos por el partido político del gobierno de turno o los medios de la derecha serviles al capital. Por ello y aunque las analogías se muestren evidentes, limitamos nuestro llamado al caso ecuatoriano.

En este escenario, surge la Coordinadora por la Unidad de las Izquierdas, un proyecto que viene a poner un alto a las traiciones e incomprensiones de los regímenes latinoamericanos.
Alberto Acosta, un economista ecologista que comprende la íntima interrelación entre el ser humano y sus ecosistemas, representa en este sentido, no solo la reconstrucción de la esperanza robada, sino un proyecto reconciliador de la sociedad con la naturaleza. Se funda en este escenario una propuesta que denuncia que lo ambiental no puede ser concebido como un lujo conservacionista pero tampoco como un problema que se resuelve con tecnología de punta.

El control de los territorios, del agua y de los recursos es donde hoy en día se juega la verdadera soberanía de los Estados. Las relaciones de poder Norte-Sur, ahora más bien expresadas como Multinacionales-Estados, se fundan en el control de los recursos naturales legitimado a través de concesiones… La evolución del sueño de progreso y desarrollo vendida al tercer mundo desde hace más de cinco siglos, hoy en día se sustenta en la apuesta ciega por importación tecnológica, con este pretexto (el norte tiene tecnologías eficientes, limpias y amigables) vivimos la expresión más salvaje de colonialidad, dominio y saqueo disfrazados, donde las multinacionales se sortean los recursos naturales en actividades extractivas, hidroeléctricas y de agroindustria.

La garantía de ecosistemas saludables y territorios soberanos, es aval de justicia social y ambiental. Al final, son los indígenas, los pobres, quienes absorben los graves efectos y costos de este modelo de saqueo y despojo. Las falsas dicotomías economía-ecología y sociedad-naturaleza deben ser deconstruidas por una demanda real y urgente de cambios paradigmáticos. La inclusión de los Derechos de la Naturaleza y el Sumak Kawsay en la Constitución de Montecristi no es menor, se trata de una conquista histórica, una ruptura filosófica, ética, política y ontológica.

Sabemos que no es suficiente con decirse de izquierda y normarlo por decreto, tampoco es meritorio nada más tener el corazón a la izquierda. Un verdadero proyecto revolucionario tiene costos y debe ser radical y coherente. Así, el proyecto político de la Unidad de las Izquierdas, rompe las contradicciones de esas pesudoizquierdas que cantando al Ché Guevara en los mitines, criminalizan la protesta social y firman concesiones con multinacionales.

La coordinadora de las izquierdas presenta un proyecto legítimo, de bases indígenas, sindicales, obreras, campesinas, ecologistas, feministas, en el que se construye un liderazgo colectivo, en el que es el pueblo y no una nueva burocracia la que lo sostiene.

En este sentido, rompemos la histórica relación de dominación de las clases elegidas por sobre el pueblo. Los partidos han cambiado, así también los nombres, las tendencias… pero siempre se ha mantenido, aunque con ligeras variantes, esta relación: sujetos que deciden por un pueblo objeto de subsidios, bonos, servicios, caridades….

Hoy se propone un alto a la triste y atávica condición del pueblo como objeto de la política, hoy hablamos de un pueblo como sujeto que moldea su propio destino e invitamos a la construcción de un proceso verdaderamente popular e inclusivo, no desde la burla que representan las consultas previas no vinculantes, sino desde el respeto soberano de cada pueblo, de cada comunidad y de cada nacionalidad con su territorio. Se invita a un proyecto de unidad y de solidaridad en un Ecuador que se reconoce plurinacional y no solamente interculturalmente romántico.

Decíamos que un proceso verdaderamente revolucionario tiene costos, eso lo aprendimos con Cuba hace 53 años. Los costos sin embargo esta vez no serán para las clases populares, sino para quienes mantienen el poder político y económico, solo rompiendo esta diada perversa se puede construir un Ecuador democrático.
Demandamos la real eliminación de los privilegios burgueses, LA TRANCISIÓN DE UNA ECONOMÍA POR SERVICIOS (que o bien demanda un crecimiento insostenible del aparato estatal para pagar favores o bien se vuelve servil al sector privado nacional o multinacional) POR UNA ECONOMÍA DE PEQUEÑOS PRODUCTORES. Apostamos por una lógica descentralizada en lo energético y en lo productivo, que promueva comunidades autosustentabales, donde vuelvan los campesinos a trabajar los territorios expropiados en una reforma agraria real y con un proyecto de agua para el pueblo y no para las empresas. Con ello, el fortalecimiento de procesos de reducción de consumo, de consumo soberano, de reutilziación y reciclaje.

Este es nuestro proyecto de la izquierda que soñamos y este es el momento histórico de construirlo. Una propuesta que además posibilite el acceso universal a un sistema de salud colectiva, ecosistémica y plurinacional. Una visión política de la educación que no forme tecnócratas sino ciudadanos y ciudadanas críticos. La puesta en marcha de una gobernabilidad donde el ejecutivo no incide en el sistema de justicia y éste a su vez reconoce e incluye la justicia indígena; donde el poder legislativo es autónomo, legisla y fiscaliza para el pueblo y con el pueblo.

Muchas veces la misma izquierda ha puesto en el poder a los advenedizos que después buscaron eliminarla. No dejemos que nos quiten la izquierda…. porque entonces… ¿qué nos queda? Vamos a fortalecer esta propuesta unitaria, pues las izquierdas nacidas desde el movimiento popular, son como el ave de fuego que renace con el combustible de la resistencia y el amor.

Ma. Fernanda Solíz (Clìnica Ambiental Acciòn Ecològica)

Tomado de: vamosacambiarelmundo.org

CONAIE exige que los resultados de la Consulta sean vinculantes

La Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) aceptó bajo condiciones, la participación de las comunidades indígenas en el proceso de la consulta pre legislativa sobre la Ley de Recursos Hídricos, Usos y Aprovechamiento de Agua.
Humberto Cholango, Presidente de la organización dijo que los indígenas participarán en la inscripción de las comunidades indígenas para la consulta, pero con la condición de que los resultados sean vinculantes, es decir de obligatoriedad para la Asamblea Nacional.
Para el dirigente, básicamente en el caso de la referida ley se han determinado siete puntos como base de la consulta: preservación y protección de fuentes de aguas, institucionalidad, consejo intercultural y plurinacional del agua, gestión comunitaria, políticas frente al agua, manejo y administración, y, el Fondo Nacional del Agua.
Los indígenas exigen la liberación del líquido vital de la privatización y de la mercantilización, así como que se respeten las decisiones que se tomen en la consulta.
“Para nosotros los pueblos indígenas tiene que ser y va a ser vinculante; nosotros no vamos a aceptar ninguna, absolutamente ninguna otra cosa que vengan a decir desde la Asamblea o desde el poder ejecutivo”, manifestó Alberto Cholango.
Las comunidades indígenas aspiran que la participación de sus integrantes sea del 99%, con ello esperan que la legislatura incorpore estos puntos a la ley de Aguas, y manifiestan que en el caso de la negativa de la Asamblea de incorporar los planteamientos indígenas, no descartaron la posibilidad de un levantamiento en todo el país para exigir su cumplimiento.
En cuanto al tema agrario la CONAIE plantea que se debe poner un límite a la tenencia de tierra, la nacionalización de los capitales y de las tierras que están ocupados por empresas e inversiones extranjeras dedicadas solamente a la producción de agro-exportación.
Los indígenas están conscientes que frente a la ley de tierras, la posición del gobierno es no a la revolución agraria porque no está dispuesto a terminar definitivamente la inequidad sobre la tenencia de la tierra. Para la CONAIE la redistribución de las tierras a los campesinos es redistribuir la pobreza, visión que choca con sus propósitos y objetivos, se trata de socializar la economía, de democratizar los medios de producción han manifestado los representantes de la organización; este sector siempre ha confrontado la política agraria de la “revolución ciudadana”, y la marcha realizada en el mes de marzo en la que tuvieron también una activa participación los diferentes sectores de izquierda como el MPD, el PCMLE, la juventud, los estudiantes secundarios y universitarios, hombres y mujeres democráticos que se movilizaron para defender sus derechos.
El sector indígena y campesino entiende como elemento fundamental, que la lucha por la tierra es la lucha por el poder, por la cultura, por la economía, por la ciencia y por la vida. Por lo tanto, la lucha por la tierra es un eje fundamental y hay que decir que el levantamiento indígena del año 90, si bien tuvo otras reivindicaciones más, básicamente uno de los motivos fue por la disputa de las tierras y territorios con el Estado, con las empresas y con los grandes terratenientes.

Innegables vínculos entre Duzac, Delgado y Correa

El escandaloso caso del préstamo de 800 mil dólares, otorgado por Cofiec al argentino Duzac, en el tiempo record de cinco días y sin que presente las debidas garantías, tiene todavía mucha tela que cortar. Una vez que salió a la luz pública la documentación que revela irregularidades en la concesión de ese crédito, que el plazo para su cancelación está vencido mientras su beneficiario no da señales de vida, también han trascendido las múltiples vinculaciones entre Duzac y Pedro Delgado, primo de Correa y Presidente del Banco Central. Precisamente, mientras Correa hace malabares verbales para deslindar responsabilidades cuando dice que Duzac es uno de los tantos empresarios que viene al Ecuador y que no tiene razón de conocer la naturaleza moral de Duzac, surge un dato “curioso”, por decir lo menos, y es que el argentino no debe ser tan anónimo puesto que formó parte de la comitiva que viajó a Irán y Rusia, presidida por el Presidente del Banco Central del Ecuador, a concretar negociaciones con el gobierno iraní y establecer relaciones con bancos en Rusia. Este hecho es corroborado con el informe oficial de viaje presentado y suscrito por el propio Delgado; mas, ahora resulta que se habla de un informe de la oficina de migración de Argentina que probaría que Duzac no habría salido de ese país. La pregunta es ¿quién miente? Que aquí hay gato encerrado, no cabe duda; así como tampoco cabe duda de que en este turbio movimiento bancario y los negocios derivados del mismo, Correa y su primo Pedro Delgado están metidos hasta los huesos.
En torno a los vínculos de Duzac con Delgado y el propio Correa se sabe que el primero habría sido recomendado por Luis Elosegui, Gerente de Investigaciones del Banco Central de Argentina, quien tiene estrecha amistad con el ahora Presidente del Ecuador desde que realizaron estudios en la universidad de Illinois. Las fotografías en fraternal pose de Duzac tanto con Delgado como con Correa son un testimonio de su cercana relación.
Si bien Correa no ha tenido más remedio que admitir que, “al parecer” se trata de un crédito irregular, también ha intentado negar que conoce a Duzac y, más aún, negar que haya viajado en una comitiva oficial a Irán. Aunque al final, con su acostumbrado cinismo diga “Y si hubiera viajado no hay ningún problema”.
El hecho es que el escándalo en torno al préstamo de Cofiec, la compra de acciones de la empresa argentina Scambury con parte de ese préstamo, la propuesta de participación de dicha empresa en el jugoso negocio en ciernes a través del proyecto de la “billetera móvil” impulsado por el Banco Central, huele a corrupción y salpica con fuerza a Correa, capitoste de los “revolucionarios” de “manos limpias” y corazones ardientes. La fuga de información rompiendo el cerco impuesto por el régimen pone en evidencia uno de los tantos atracos que se cometen en este gobierno.
Pero, si todo esto es escandaloso, ya no sorprende que en este gobierno los que paguen los platos rotos sean los que denuncien y realicen alguna acción para investigar, en ese orden, a más de la salida de la periodista Hinostroza del noticiero de Teleamazonas y la investigación dispuesta en contra de varios medios que han difundido el hecho, están la destitución de la Presidenta Ejecutiva de Cofiec por haber puesto la denuncia de cobro en contra de Duzac una vez que cayó en mora y la destitución de la jueza que intentó cobrarla. Mientras, a Delgado se le hace un acto de desagravio y se protege, a toda costa, la cabeza de Duzac.

lunes, 23 de enero de 2012

Eloy Alfaro y la Revolución Liberal

Desde la conformación de la República del Ecuador, en 1830 se libró una enconada batalla ideológica y política entre los terratenientes –señores de la tierra y de los hombres- y la naciente burguesía, la clase de los capitalistas, conformada inicialmente por los comerciantes.

La clase de los terratenientes se afirmó como la dominante, impuso sus intereses económicos y políticos, organizó el nuevo Estado para la defensa y el desarrollo de sus posiciones.

El paulatino desenvolvimiento del comercio interno e internacional, las relaciones económicas y diplomáticas con otros países, especialmente con aquellos que empezaban a dominar el mundo, Inglaterra, Francia, EE.UU. hacían necesarios cambios urgentes en el carácter del Estado, de las relaciones sociales, de las leyes y la institucionalidad.

Las confrontaciones económicas se hicieron evidentes en los vaivenes políticos de la República. Se expresaron desde la mitad del siglo XIX en la contienda entre liberales y conservadores.

Los conservadores construyeron un Estado autoritario, de privilegios sociales, económicos y políticos para unos cuantos y de opresión y expoliación para la inmensa mayoría de la población. Por ejemplo, la primera Constitución otorgaba el derecho del voto a los ecuatorianos que tenían propiedades y riquezas y lo negaba para la gran masa de trabajadores del campo y de la ciudad. Entregaron la educación a la iglesia y se la organizó para los hijos de los señores en la escuela, los colegios y la universidad, mientras el resto de la población debía limitarse a aprender la doctrina cristiana.

Los liberales organizaron la oposición y buscaron siempre cambiar la situación. Fueron alcanzando algunos logros, como por ejemplo la liberación de la esclavitud para los negros durante el gobierno del General Urbina. Los liberales trabajaron intensamente en la difusión de sus ideas y en esa tarea se destacaron varios pensadores y escritores, entre ellos Juan Montalvo.

La lucha de intereses contrapuestos entre terratenientes y burgueses, entre conservadores y liberales, rebaso la polémica periodística, el debate parlamentario y las elecciones y, se manifestó en enfrentamientos militares, en asonadas golpistas, en rebeliones palaciegas, en una intermitente lucha guerrillera que asolaba los campos y ciudades; en determinadas situaciones, inclusive, tuvo connotaciones de guerra civil.

Una buena parte de esa contienda tuvo expresiones religiosas; los conservadores defendían el catolicismo y acusaban a los liberales de herejes y masones, al tiempo que recibían el espaldarazo de la iglesia. Los liberales propugnaban la libertad de cultos y combatían a los conservadores como ultramontanos y oscurantistas, como clericales.

Montalvo con la pluma y Eloy Alfaro con la espada se constituyeron en paladines de la lucha por la implantación del liberalismo.

En la Costa se fueron afirmando las posturas liberales, que fueron abrazadas por los empresarios comerciales y agrícolas que crecían en correspondencia con la agricultura de exportación, el mercado interno y las importaciones. Esas posiciones fueron alimentadas por las ideas y proclamas liberales que recorrían los caminos de América.

En la Sierra, las ideas liberales tuvieron acogida entre los jóvenes, sobre todo en la intelectualidad; fueron resultado de la influencia de las ideas de avanzada y, desde luego, expresión de los intereses de una naciente clase empresarial.

La revolución liberal fue un largo proceso gestado por el desarrollo de las fuerzas productivas, por una economía encerrada que pugnaba por abrirse paso, por el desarrollo de las relaciones comerciales y por la fuerza de las ideas capitalistas.

El gran abanderado de esta revolución fue Eloy Alfaro.

El “viejo luchador” como se lo conoció, en alusión a su larga trayectoria de combatiente, inició su batallar cuando tenía 20 años, organizando y dirigiendo una primera montonera rebelde en su natal Montecristi.

Eloy Alfaro nació el 25 de junio de 1842. Toda su vida fue un luchador, combatió en la selva y la llanura, desembarcó muchas veces en las playas de Manabí y Esmeraldas, trepo la cordillera, libró grandes batallas en pueblos y ciudades de la Costa y de la Sierra. Fue derrotado muchas veces, perseguido, apresado y desterrado.

El proceso de la revolución liberal tiene una constante, la lucha guerrillera que, comandada por Eloy Alfaro, se desenvolvió por varias décadas. Esas acciones fueron expresión del coraje de los combatientes, fueron manifestación de la incorporación de los campesinos costeños, los montubios, a la lucha política y militar.

Eloy Alfaro fue y es un paradigma del revolucionario convencido, del luchador infatigable, del soñador empedernido, del realizador y constructor.

El 5 de junio de 1895, la indignación por la oprobiosa negociación que involucraba al Ecuador en la guerra ruso-japonesa y, que se expresó en la venta de la bandera estalló en el pronunciamiento político militar que proclamó a Eloy Alfaro como Jefe Supremo de la República y lo llamó para encabezar la lucha contra el gobierno conservador.

Se iniciaron así las batallas finales que culminaron con el triunfo del liberalismo. En esos combates se incorporaron apreciables sectores indígenas de la Sierra, que jugaron un papel determinante en la victoria. Esa inclusión pretendía resolver, por parte de los indios, su condición de oprimidos y su hambre de tierras.

La victoria de los liberales significó grandes cambios, de todo orden, en la vida del país y de la sociedad ecuatoriana.

Se produjo el ascenso de una nueva clase al poder, la clase de los capitalistas.

Se realizaron grandes transformaciones de carácter económico, social y político que llevaron al Ecuador a un nuevo estadio histórico, que contribuyeron a su modernización y a ocupar un puesto nuevo y diferente en el concierto internacional.

Se confiscaron las haciendas de la iglesia y se legisló el pago del trabajo de los huasipungueros, se ampliaron las relaciones comerciales internacionales y se abrió el país al capital extranjero, principalmente de los EE.UU. Los banqueros y comerciantes se convirtieron en el grupo económico más poderoso.

Se decretó la libertad de cultos y se implantó el laicismo en la educación. Se abolió el Concordato, es decir la dependencia del país respecto del Estado Vaticano. Se dio un gran impulso a la escuela pública, extendiéndola y modernizándola. Se fundaron los normales y se permitió el acceso de la mujer a la docencia. Se instituyó el matrimonio civil.

La obra publica, las carreteras y sobre todo el ferrocarril que unió la Costa y la Sierra constituyeron los más importantes logros materiales.

La revolución liberal es la expresión de la revolución burguesa en el Ecuador. Sucedió más tarde que en otros países de América pero en buena parte de sus realizaciones tuvo mayor profundidad. Sin embargo mostró grandes limitaciones respecto de otras revoluciones capitalistas: no afectó la gran propiedad de los terratenientes y dejo intocada la servidumbre a que estaban sometidos los campesinos indios y mestizos. Esto ocurrió debido a que una fracción de la burguesía que accedió al poder y que a la postre se tornó dominante pactó con los terratenientes.

La revolución liberal fue un gran paso adelante del país y de la sociedad.

La institucionalización de la revolución liberal trajo consigo la constitución de nuevos grupos de poder, los banqueros y comerciantes que se aliaron a una fracción de los terratenientes y represaron el progreso social y económico, material y espiritual del país.

El “viejo luchador”, protagonista y artífice de la revolución continuó en la brega, batallando por sus ideales hasta su muerte el 28 de enero de 1912.

El episodio final de su vida fue dramático.

Eloy Alfaro, en nuevos combates por volver al poder fue derrotado y apresado. Junto con buena parte de sus generales fue trasladado de Guayaquil a Quito.

Los conservadores y sus nuevos aliados liberales se compactaron, insuflaron al populacho y organizaron el asalto del penal García Moreno, lugar donde guardaban prisión. Esas turbas manipuladas asesinaron a Eloy Alfaro y sus compañeros, los arrastraron por las calles de Quito y los quemaron en los potreros de El Ejido.

Culminó una etapa de la vida del país y la existencia de uno de los grandes caudillos ecuatorianos.

Eloy Alfaron murió combatiendo, haciendo honor a su nombre de “Viejo Luchador”.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Examen de ingreso a las Universidades vieja propuesta con nuevos actores

EXAMEN DE INGRESO A LAS UNIVERSIDADES VIEJA PROPUESTA CON NUEVOS ACTORES

Por. Ing. Juan Borja Vivero.

René Ramírez, Presidente del Consejo de Educación Superior CES, en las últimas semanas se ha presentado en los medios de comunicación con la “novedosa” propuesta de restablecer el examen de ingreso a las universidades. El argumento principal esgrimido por este funcionario del gobierno es que el Estado tiene que racionalizar el gasto y que con esta medida se busca seleccionar a los mas aptos y capacitados para la carrera universitaria y no despilfarrar los recursos del estado en estudiantes que no tienen vocación y que asisten a las universidades ha perder el tiempo y que luego abandonan los estudios.

Es decir que para Ramírez y el gobierno el problema de la deserción estudiantil en la universidades se resuelve con la simple medida del examen de ingreso, olvidando que es un problema complejo que responde a varias causas, siendo la principal la sociedad excluyente en la que vivimos. A los tecnócratas de la Secretaría Nacional de Educación Superior Ciencia y Tecnología se les olvido en su análisis simplista que el Ecuador es una sociedad asimétrica y desigual, con clases sociales, en la que la riqueza es distribuida inequitativamente producto de las relaciones sociales de producción de explotación.

Según el Diario Hoy(1) en el Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe, divulgado en Quito por la ONU , el 10 de noviembre de 2010 Ecuador es el tercer país con mayor desigualdad en Latinoamérica, después de Bolivia y Haití, comparte esta posición con Brasil con un 56% de desigualdad, establecido a través del coeficiente de Gini que mide la desigualdad relacionada con la distribución de los ingresos cuyo índice varía desde el cero -cuando todos los ciudadanos tienen los mismos ingresos- hasta el 100.

En estas condiciones el sistema de educación es un fiel reflejo de la sociedad, caracterizado por una profundad desigualdad, en el que existen escuelas y colegios de primera, segunda y tercera categoría, Los primeros, unidades educativas particulares de élite, con suficientes recursos humanos y materiales, aulas, laboratorios, espacios deportivos y de recreación, que garantizan mejores condiciones de aprendizaje a sus estudiantes.

En estas instituciones estudian niños y jóvenes que provienen de hogares con recursos económicos altos que pueden pagar las elevadas matrículas y pensiones y que tienen todas las condiciones materiales, alimentación, vivienda, salud, para aprovechar al máximo las oportunidades que se le presentan.

En el segundo y tercer grupo encontramos a los establecimientos públicos, existiendo también diferencias entre aquellas instituciones tradicionales que al estar ubicadas en las capitales de las principales provincias, polos de desarrollo, Quito, Guayaquil, Cuenca, Loja, han recibido una mayor atención económica del Estado, en relación a aquellas escuelas y colegios del tercer grupo, que al pertenecer a las provincias y pueblos olvidados no tienen la infraestructura mínima para garantizar una buena educación.

De acuerdo a datos de la UNE (2) el 76.5% de las instituciones fiscales se encuentran deterioradas, la asignación de 70 millones de dólares para el año 2011, por parte del Ministerio de Educación resulto insuficiente, para reparar la infraestructura escolar, ya que se requería alrededor de 800 millones.

A los planteles educativos públicos asisten los estudiantes en su gran mayoría provenientes de las estratos económicamente deprimidos, mismos que no pueden alcanzar un rendimiento satisfactorio debido a la crisis y a la pobreza, puesto que no tienen las condiciones mínimas materiales, alimentación, salud, vivienda; muchos de ellos ni siquiera cuentan con la presencia física de sus padres, quienes se han visto obligados a migrar a otros países en busca de trabajo.

En estas condiciones el rendimiento de los niños y jóvenes es deficiente, repiten el ciclo o se ven obligados a desertar de los estudios.

De acuerdo a Luna(3), uno de cada tres niños/as no llegan a completar los seis años de educación primaria, uno de cada cinco niños/as abandonan la escuela en quinto

De básica y tres de cada diez niños/as de séptimo de básica deserta de la escuela.

El Observatorio de los Derechos de la Niñez y Adolescencia (4) anota que la necesidad de trabajar obliga a muchos niños y adolescentes a interrumpir o abandonar sus estudios; en el país apenas uno de cada cinco adolescentes trabajadores puede estudiar y trabajar a la vez; mientras más pobres son las familias, mayores son las probabilidades de que los niños y niñas abandonen los estudios y se involucren en actividades productivas o asuman tareas domésticas.

Los niveles de deserción en la educación escolar, media y universitaria, están determinados por la crisis del país y por el aumento de la pobreza y solo se resolverán en la medida que se afecten las verdaderas causas .No será mejor que el gobierno invierta más en la educación media y universitaria, que se otorguen becas a los estudiantes de bajos recursos económicos, con la finalidad que se mantengan estudiando.

Según Soc. Alberto Solano de la Sala Torres (5) el 38% de la población ecuatoriana vive en situación de pobreza general y el 30% en situación de extrema pobreza, es decir habita en casas de caña, techo de plástico, hacinamiento, condiciones precarias, invadiendo tierras, donde existe carencia total de los servicios básicos vitales, subsistiendo estas familias con 0.50 centavos diarios, lo que no les permite tener de ninguna manera una vida digna, peor acceso a los alimentos y a la salud.

El querer resolver el problema de la deserción universitaria con el examen de ingreso es como buscar resolver el problema de la mendicidad apresando a los mendigos.

El gobierno propone también que los estudiantes que no pasen la evaluación tendrán que realizar un curso de nivelación, al final del cual tendrán que someterse a un nuevo examen para ingresar al primer semestre de carrera; manifiestan que esta medida es temporal, hasta que el gobierno cumpla con su objetivo de homogenizar al sistema de educación, para lo cual se ufanan de ser el gobierno que más ha cumplido económicamente con la educación.

La realidad es otra, puesto que en el Presupuesto General del Estado( 6) del año 2012 se destina a la Educación Intercultural apenas 3.9% del PIB, en números puros 2.777,9 millones de dólares, cuando para dar cumplimiento a la Disposición Décima Octava de la Constitución y el mandato popular de la Consulta del 2006, a partir del año 2007 debió incrementarse el 0,5% del PIB cada año, y hoy debería representar el 5,6% del PIB, que representaría 3.995 millones de dólares. Observando claramente una diferencia del 1,7% del PIB que representa 1.217 millones de dólares que se le están negando para este año para la Educación Básica y el Bachillerato, alejándose de cumplir con el mandato popular y constitucional de alcanzar al menos al 6% del PIB en el 2013. Con esta inversión en educación será imposible acortar la brecha existente entre los diferentes planteles educativos del país en términos de infraestructura, recurso docente y calidad.

La SENESCYT, propone también la inscripción por internet de los bachilleres, para que luego se sometan a una prueba de aptitudes, con la finalidad que los mejores puntuados en este examen tengan el privilegio de escoger la carrera y la universidad, los menos aptos tendrán que conformarse con las carreras y universidades que les determine el gobierno, En relación a la prueba de aptitudes nos preguntamos si existe un sistema científico que determine la mayor vocación y aptitud de un individuo sobre otro, seguramente los mejores puntuados serán aquellos que tengan influencias y padrinos en el gobierno. Los que no los tienen, los más pobres, perderán hasta el derecho y la libertad de la elección.

Luego de este procedimiento, se aplica el examen de ingreso o de conocimientos a la universidad, los jóvenes que lo superen podrán acceder directamente al primer ciclo de carrera y los que no aprueben tendrán que realizar un Ciclo Propedéutico.Los estudiantes que cursen el Propedéutico no serán evaluados permanentemente, si no que al final del ciclo rendirán una sola prueba que les habilitará a ingresar a la universidad.

Como se puede observar el sistema es altamente discriminatorio, primero porque solo se aplicará en las universidades públicas , lo que quiere decir que los jóvenes que tienen recursos económicos por solo esa condición tienen la posibilidad de escoger la universidad privada y la Carrera a estudiar, sin tener que someterse a las pruebas y el ciclo de nivelación. Y en segundo lugar porque aquellos estudiantes que no cuenten con palancas y padrinos, es decir los provenientes de los hogares humildes serán los marginados de las universidades, sin que se les ofrezca otra alternativa, seguramente irán a engrosar las filas de los desempleados o de la delincuencia.

1Diario Hoy Quito, jueves 15 de diciembre de 2011

2.Unión Nacional de Educadores: Diagnóstico de la Educación, Quito, septiembre 2011, p.1

3 Milton Luna, obra citada, p. 5

4 Observatorio de los Derechos de la Niñez y Adolescencia: Observatorio No. 5, Quito, agosto 2004,p. 8

5. Alberto Solano de la Sala Torres. Diario la Crónica de Loja, viernes 3 de junio del 2011

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