lunes, 2 de mayo de 2011
1 de mayo, una expresión de rechazo a la política del gobierno de Correa
lunes, 30 de junio de 2008
Lech Walesa, agente imperialista visitó Ecuador
Walesa fue el líder del sindicato Solidaridad en Polonia, y claro lo primero que se viene a la mente luego de escuchar sindicato, es cierta relación con la izquierda, pero no, éste junto a Juan Pablo II y la coordinación y financiamiento de la CIA, provocaron la sensación de derrota del socialismo en el mundo.
Cuando en realidad lo que derrotaron era el socialismo burocrático de una nueva camarilla de traidores, que como Jrushev, Bresnev, Gorbachov, se embarcaron en un largo proceso de restitución del capitalismo. La última fase se la llamó Glasnost (transparencia) y Perestroika (democracia), cuando esto nada tenía que ver con lo que construyeron Lenin y Stalin luego de la revolución proletaria impulsada por el Partido Bolchevique, esto claro para ubicar bien el panorama, porque ahora a cualquier sistema se lo considera con facilidad de comunismo o socialismo, y a cualquiera se lo sitúa en la izquierda, extrema izquierda.
Finalmente, con la instauración del capitalismo en Rusia, Polonia y todos los países que fueron socialistas en Europa del Este; de nuevo la miseria; la corrupción; las mafias; el trafico de armas; la prostitución; la Coca Cola y otras virtudes del libre mercado se volvieron a instalar a sus anchas.

Al visitar a sus compinches se vio rodeado por Jaime Nebot el portavoz de la derecha oligárquica en este país; de María Gloria Alarcón, presidenta de la Cámara de Comercio de Guayaquil; de Roberto Gómez Mera, Presidente de la Corte Suprema, además de uno que otro peluconcito que quiso inmortalizar el momento. Vino a dar charlas y orientaciones de cómo deben hacer las elites para frenar el ansia de cambio de los pueblos.
Este agente de la CIA, vino con el exclusivo propósito de desprestigiar a la izquierda en Ecuador y en América Latina, en una entrevista con la revista Vistazo, habló del fracaso de la izquierda, y de los gobernantes que la representan como Chávez, Morales, y Correa en Ecuador.
Pero habla de fracaso quien en su condición, de dirigente obrero logró captar la presidencia de Polonia y luego en 1995 para la reelección perdió. ¿Será que el pueblo polaco detectó el tipo de proyecto neoliberal que este agente impulsó negándole su respaldo? No olvidemos que este hombre en las elecciones del 2000 obtuvo apenas el 1% de la votación. Le pasó lo mismo que a la oligarquía privatizadora, ya nadie cree en esos planteamientos.
A pesar de las derrotas electorales que ha sufrido la derecha, la oligarquía y el imperialismo en Ecuador y América Latina, esta no ha hecho que este grupo de poder se mantengan al margen y traten por todos los medios desacreditar el nuevo impulso que toma la izquierda y el importante proceso que se viene desarrollando en Ecuador con la Asamblea Constituyente, no nos extrañemos si encontramos algún “personaje” llamando a votar por el no, seguro un fiel aliado de los que han sangrado la economía de este país. Y por tal nuestra repuesta debe ser obvia en respaldo al fin de la intermediación y tercerización laboral, precautela de los recursos naturales, reconoce la pluriculturalidad y multinacionalidad, se ha cerrado el paso a las privatizaciones, etc. y por tanto defender el SI en las urnas es una tarea de todos los marxistas leninistas y de todo el pueblo ecuatoriano.
lunes, 16 de junio de 2008
Unidad popular por la nueva Constitución

Los ecuatorianos vienen de resistir y luchar en contra de la arbitrariedad, la represión, la prepotencia y la corrupción de sucesivos gobiernos derechistas, que utilizaron siempre el poder para catapultar las ganancias y capitales de los grupos monopólicos y financieros que los orbitaron.
Tal fue el caso del ex presidente León Febrescordero y los grupos Noboa Naranjo, X Marcos, Isaías; de Rodrigo Borja, el grupo Proinco y Banco del Pichincha; de Sixto Durán y el grupo Egas Grijalva y Paz ; de Abdalá Bucaram y el grupo Isaías, Noboa, Dassum, Antón; de Jamil Mahuad (autor del mayor atracaje bancario) y el grupo Aspiazu(Bco. Progreso); y el mayor miserable de todos, Lucio Gutiérrez que con cinismo y desfachatez, se declaró como el mejor aliado del más poderoso imperialismo, EE.UU.. La resistencia y la lucha terminó derrocando a tres de estos gobiernos.
Complementariamente las leyes se hicieron con el único fin de garantizar la impunidad de los delitos de las clases dominantes y crear un marco jurídico adecuado para la vocación entreguista y antipatria de todos ellos.
El pueblo ecuatoriano se ha distinguido por su rebeldía y poca disposición para aceptar así no más el oprobio. Por eso el neoliberalismo fue aplicado gradualmente al principio, quizá la llave fue la flexibilización laboral y el gradualismo en el aumento de los combustibles y la devaluación monetaria en el gobierno de Borja.
La puerta se abrió y con ello advino una era de “deseables” privatizaciones. Se privatizó el Estado, la economía, la justicia y otros buenos negocios. Lo que finalmente desembocó en una crisis de credibilidad de la institucionalidad capitalista y de un salvaje e inimaginable polarización del ingreso económico. La brecha entre ricos y pobres ya no dejaba lugar a la clase media, que desaparecía empobrecida o trepaba en su arribismo.
La incredulidad en la institucionalidad devino en crisis política, hasta que la frustración de la clase media llevó al poder a Rafael Correa. Este, encarnó no solo las visiones políticas de esta clase social, si no también el anhelo de cambio de millones de pobres.
Los comunistas en el Referéndum
Fue aquella profunda crisis política la que hizo evidente el llamado a una Asamblea Constituyente, que tenga como tarea la de institucionalizar el capitalismo decadente a través de una nueva Constitución, que devuelva a los trabajadores sus derechos arrebatados con la flexibilización laboral; cierre la puerta a las privatizaciones; precautele la soberanía nacional en todas sus aristas; contemple nuevos derechos y obligaciones para el Estado y las personas a fin de garantizar la utilización adecuada de los recursos naturales; establezca un esquema económico que genere oportunidades para los más pobres a través de la gratuidad de la educación en todos sus niveles; acceso a un sistema eficiente de salud pública; políticas para la solución al problema de la vivienda; entre otros, que no dejen fuera los anhelos de solución a los graves problemas sociales de los sectores populares.
Aprobar una nueva Constitución en el Ecuador a través de un Referéndum –que no tiene fecha todavía–, no es un capricho. Es el final trágico de un período de saqueo, arbitrariedad y deslegitimación del capitalismo. Y al mismo tiempo, el principio de un nuevo período con un marco jurídico que responda a la visión de la clase media y al anhelo de cambio de los explotados.
Para los comunistas marxista-leninistas, es importante participar en esta batalla política por el SÍ, que hace retroceder a las posiciones retrógradas de la derecha pro imperialista. Queda entonces todo un amplio espacio para demostrar que se puede avanzar mucho más en el cambio real para los trabajadores y los pueblos del Ecuador. Ese cambio es la revolución y la superación del ya históricamente caduco e injusto sistema capitalista, por una forma superior de organización social y de producción. Por todo esto el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador llama a apoyar el SÍ en el próximo Referéndum.
Si el no gana
Las cosas se complican si comenzamos a imaginar lo que pasaría en el país si el NO gana. Si el NO gana, esta vez la reacción derechista regresaría con furia a aplicar a rajatabla lo que manda la religión neoliberal; esto es privatizaciones y venta en feria barata de todos nuestros recursos como electricidad, petróleo y telecomunicaciones y hasta el agua, como hacen en Guayaquil; además anularían todos los subsidios, especialmente el gas; habría mayor empobrecimiento y los banqueros se alzarían con el santo y la limosna; otra vez los trabajadores serían tratados como delincuentes por irse a la huelga por mejores salarios; volvería con furia la tercerización.
Sí el NO gana, habrá con más fuerza masivas oleadas de migrantes.
Sí el NO gana, tendríamos de vuelta a pillos de siete suelas como: Bucaram, Mahuad, Dahik, los Isaías y otros descarados saqueadores.
Votar NO es confiar en Jaime Nebot, Pablo Lucio Paredes, Álvaro Noboa y otros ricachones explotadores.
Votar NO es permitirle a la derecha que vuelva con una Constitución neoliberal y privatizadora como la que debemos sepultar en el referéndum votando SÍ.
Si votamos unidos por el SÍ
Votar SÍ en el Referéndum es cerrar la puerta con tranca para que los neoliberales privatizadores no regresen.
Votar por el SÍ es votar por una Constitución que reconozca los derechos de los pueblos indígenas y negros; de los trabajadores del campo y la ciudad.
Votar SÍ es expulsar de Manta a las tropas norteamericanas que mancillan nuestro suelo.
Votar SÍ es respaldar un proyecto patriótico y fortalecer la tendencia de cambio.
Votar SÍ es tener una Constitución que no permita que los ricos utilicen las leyes para oprimir a los trabajadores y despilfarrar los recursos naturales de la Patria.
No corramos riesgos; la unidad del pueblo debe expresarse a través del SÍ; determinados sectores de la izquierda no deben, con sus lecturas políticas particulares, hacer causa común con la derecha llamando a sus votantes a abstenerse, votar en blanco o de hecho hacer campaña por el no.
Aprobar una nueva Constitución no lo es todo para los que queremos transformar radicalmente la patria; es apenas un avance, un gran avance si se quiere; una gran experiencia para educar políticamente al pueblo, enseñarle quienes son sus enemigos históricos y avanzar en la unidad popular para la emancipación.
Unidad popular por la nueva Constitución
Votemos SÍ en el referéndum.
miércoles, 14 de mayo de 2008
Mayo del 68

El Mayo francés representó una demostración de la poderosa fuerza revolucionaria que tiene la clase obrera, que puesta en marcha es capaz de cuestionar el control de la burguesía en un país capitalista desarrollado. Esta idea fundamental quedó de manifiesto el 31 de diciembre de 1968 cuando el general De Gaulle concluía su mensaje de fin de año con un deseo: "Enterremos finalmente a los diablos que nos han atormentado durante el año que se acaba".
Un desafío al autoritarismo...
A partir de este momento la situación empezó a normalizarse. El 12 de junio se prohibieron todas las manifestaciones y los grupos de la extrema izquierda fueron disueltos por decreto. El 16 de junio, los estudiantes volvieron a las aulas de
Además, los nuevos valores asociados a la sociedad del bienestar, representados por las demandas de aspiraciones de unos universitarios masificados, hijos de las clases medias, que habían nacido y crecido en la floreciente sociedad de consumo, representaban una ruptura generacional que cuestionaba no sólo el orden social sino también el discurso y la práctica de la izquierda tradicional. Mayo del 68 fracasó como revolución, pero transformó la sociedad francesa. Cuestiones tales como el reconocimiento de los derechos de la mujer, la liberalización de las costumbres, la democratización de las relaciones sociales y generacionales, la destrucción del autoritarismo en la enseñanza... cristalizaron en las calles de París.
Muchos miles tomaron las calles... ¡los obreros no tardaron en sumarse!
Los sucesos de 1968, tanto del mayo francés como de Checoslovaquia, dejaron importantes secuelas en la izquierda occidental a corto y medio plazo. En los partidos comunistas occidentales acentuaron el distanciamiento respecto de Moscú, particularmente del PCI y del PCE, dando lugar al eurocomunismo, que mediante la fórmula del compromiso histórico trataban, respectivamente, de abrir las puertas a un gobierno con los democristianos en Italia y articular un amplio acuerdo político capaz de poner fin a la dictadura franquista. La plena aceptación del marco democrático significaba la definitiva renuncia a la estrategia revolucionaria abierta por los bolcheviques en 1917, con ello no sólo se alejaban del modelo soviético también trataban de responder a las transformaciones acaecidas en las sociedades industrialmente avanzadas, mediante la teoría de la revolución científico-técnica.
A pesar de ello, amplios sectores sociales comprometidos en los movimientos del sesentayocho mostraron abiertamente sus recelos respecto de los partidos comunistas occidentales por la combinación de varios factores: la invasión de Checoslovaquia representó la definitiva ruptura con el modelo soviético para la nueva izquierda; mientras que las vacilaciones y tibieza, cuando no abierta hostilidad, con las revueltas del 68 de dichos partidos les alejaron de los grupos más comprometidos. A corto plazo, condujo a una reafirmación en los postulados del izquierdismo, basados generalmente en el marxismo-leninismo, el trotskismo o el maoísmo.
El fracaso de las revoluciones del 68 respondió, a juicio de los grupos izquierdistas, a la ausencia de una organización capaz de dirigir el proceso revolucionario, dada la traición de la izquierda tradicional. Por ello, la tarea del momento residía en construir el partido de la revolución. En Francia, miembros de la disuelta Unión de Juventudes Comunistas (marxista-leninista) -UJC (m-l)-, del movimiento 22 de Marzo y del movimiento estudiantil fundaron
La nueva izquierda italiana de los años setenta fue la más sugerente y renovadora de los grupos surgidos tras las cenizas de las revueltas del sesentayocho, animando y, en muchos casos, anticipando los planteamientos, de los nuevos movimientos sociales de los setenta y ochenta, como el feminismo, el ecologismo y el pacifismo. A medio plazo, el izquierdismo se reveló como un camino que miraba más hacia el pasado que hacia el futuro. Su fracaso se manifestó en la permanente fragmentación de unos grupos que difícilmente salían de la marginalidad política y social. La frustración de las esperanzas en el pronto estallido de la revolución llevó a algunos, influidos por la mitificación de las luchas guerrilleras del Tercer Mundo, a postular estrategias de guerrilla urbana que desembocaron en varios países en la formación de grupos terroristas, como las Brigadas Rojas en Italia o el RAF -fracción del ejército rojo- en
Mayo del 68 dejó tras de sí un poso ambivalente. En el decenio de los setenta varios factores confluyeron en el declive temporal de las protestas que habían atravesado las sociedades opulentas. De una parte, la derrota de las revueltas del 68, más aparente que real por lo que se refiere a determinados aspectos de los nuevos valores postmaterialistas de las que eran portadoras, provocó un reflujo de la dinámica de la protesta de los sesenta, manifestado en la progresiva marginalidad de los grupos herederos del sesentayocho. De otra, el cambio de las expectativas, fruto del estallido de la crisis de los setenta, que puso en cuestión el optimismo en un crecimiento sostenido a raíz de la publicación del primer informe del Club de Roma en 1972, bajo el paradigmático título los límites del crecimiento. Un año más tarde la primera crisis del petróleo resquebrajaría la fe en un Progreso material ilimitado, ofreciendo fuertes argumentos al incipiente movimiento ecologista.
Los acontecimientos de mayo del 68 se dieron en marco de una situación económica deteriorada, que provoca una reacción de la clase obrera, las factores que cpntribuyerona la radicalización fue: la ciolena represión contra los estudiantes y las manifestaciones obreras, la Guerra de vietnam , lo smitos del capuralismo post-guerra, prosperidad económica,etc.
asi es como nacion una generación de militantes en busqueda de las posciones revolucionarias. Leen a Marx, a Lenin, estudian el movimiento obrero. Pero lamentablemente se pierden en el sindicalismo maejado por la burguesia que los orienta a posiciones reaccionarias y que no favorecen a un proceso revolucionario de cambio.
Este contenido ha sido elaborado en base a textos e imágenes de las páginas citadas a continuación:
http://www.ucm.es/info/hcontemp/leoc/verdes.htm - "Los mayos del 68" http://www.engels.org/marxismo/marxis4/Mar_6_4.htm |



