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jueves, 3 de septiembre de 2009

Quiebre hacia la derecha

A medida que pasa el tiempo, la existencia de un doble discurso y un doble comportamiento político en la gestión del Presidente Rafael Correa es más evidente. En los escenarios internacionales, para cosechar la simpatía y el apoyo de los pueblos, se esfuerza por mostrar radicalidad, beligerancia en contra de algunas políticas impulsadas por los Estados Unidos -como lo hizo en la reciente reunión de la UNASUR- o se presenta como abanderado de una propuesta socialista; en el país también habla de profundizar los cambios, de gestar una revolución que busca una amplia y democrática participación “ciudadana” y de enfrentar sin temor a la derecha y a la oligarquía...

Sin embargo, ese discurso izquierdista dirigido principalmente hacia los sectores más empobrecidos y a la juventud choca con la política aplicada. Su democratismo y progresismo quedan en el aire cuando lanza dardos en contra del movimiento popular organizado, en contra de movimientos y dirigentes políticos de izquierda, mientras hace concesiones a banqueros y empresarios corruptos y al capital extranjero.

Con un gran despliegue propagandístico -y más con propósitos distractivos- dice enfrentar a Fidel Egas, jefe del grupo del Banco Pichincha y propietario de Teleamazonas, mientras resulta que ese canal de televisión es el que más ha facturado en las campañas publicitarias del gobierno y el Banco Pichincha es el principal beneficiario del gobierno.

Ahora se conoce también que, en las altas esferas de PAIS, se maneja la idea de utilizar los Comités de Defensa de Revolución como instrumentos de choque en contra de organizaciones como la UNE y el MPD.

Correa está experimentando un quiebre hacia la derecha, no de otra manera se explica el contenido antipopular de leyes y decretos que se han expedido o que están por aprobarse en el Asamblea Nacional, aprovechando una mayoría alcanzada gracias a entendimientos con partidos de derecha como el roldosista.

De persistir esa conducta gubernamental, el riesgo de reversión del proyecto político, y aún de la misma tendencia, es una realidad. Las organizaciones populares, la izquierda revolucionaria no deben permitir que eso ocurra, para lo cual es fundamental apelar a la movilización popular a fin de frenar los pasos atrás que el gobierno está dando y más aún, forzar que cumpla sus ofrecimientos de campaña y vaya más allá. Actuar de esa manera es, también, enfrentar a la derecha que se opone a los cambios.

martes, 3 de febrero de 2009

MPD inscribe candidatos

Con un apoyo multitudinario de las diferentes organizaciones populares y pueblo en general, el Movimiento Popular Democrático, inscribió a sus candidatos para terciar en las próximas elecciones que se realizarán el mes de Abril de 2009.

La gran caravana partió desde el Ministerio de Ambiente, acompañada por chivas, automóviles y miles de simpatizantes que avivaban consignas a favor de los candidatos así como por la Patria Nueva y el Socialismo.

El primer acto se dio en Consejo Nacional Electoral, donde fueron inscritas las candidaturas a de los legisladores nacionales encabezados por el actual asambleísta Jorge Escala y la presidenta de la Unión Nacional de Educadores UNE Mery Zamora. Luego el acto se traslado al Tribunal Provincial, en el cual se inscribieron las candidaturas provinciales a Legisladores y Concejales, encabezados por Gustavo Terán, Ruth Paez, y Marcelo Rivera presidente de la FEUE, y para concejales por el Municipio de Quito, la lista estuvo encabezada por Natasha Rojas presidenta de la CUBE, Víctor Sánchez representantes de los comerciantes minoristas y Deysi Terán vicepresidenta de la FEUE.

lunes, 14 de julio de 2008

XII Seminario Internacional “Problemas De La Revolucion En America Latina.”


La mañana del 14 de julio, en el Auditorio de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación de la Universidad Central, se realizó la inauguración del XII Seminario Internacional “Problemas de la Revolución en América Latina”, con el tema central “Debate actual sobre el Socialismo”, este evento contó con la presencia de las autoridades de la Facultad, Dr. Andrés Valdivieso, delegado del Movimiento Alianza País y del Gobierno central, representantes de las organizaciones anfitriona, delegados internacionales de Movimientos y Partidos de Izquierda de Alemania, México, República Dominicana, Venezuela, Colombia, Perú, Brasil, Argentina, Guatemala.

El primer saludo de bienvenida lo realzó el Msc. Edison Yépez, Decano de la Facultad, quien expreso “… deseo expresar a nombre mío y del Consejo Directivo, de todos los estudiantes y trabajadores de mentalidad progresiva y democrática de esta Universidad mi más calido saludo de bienvenida a todos los participantes de este importan evento, pues su grata presencia manifiesta la firme decisión de los pueblos de América Latina por proyectar una nueva sociedad, una nueva vida emancipación de libertad y socialismo…”

A nombre de las delegaciones internacional, expresó su saludo el Sr. Carlos Echauri delegado de Argentina, “…en nombre de las delegaciones de los países hermanos de otros continentes quiero expresar nuestra total solidaridad y apoyo al pueblo y gobierno del Ecuador en la firme defensa de la soberanía del territorio ecuatoriano ante la invasión por porte del Ejercito colombiano apoyado por Estados Unidos, gracias a estos seminarios en los últimos años se han producido muchos cambios, nosotros vamos a trabajar en este seminario sobre el tema, para eso tenemos una arma teórica fundamental que es precisamente el Marxismo Leninismo…”

En este acto inaugural las palabras del vocero del Partido Comunista Marxista del Ecuador, Galo palacio se hizo presente, “…este seminario se incorpora en este torrente de intercambio social que está viviendo América Latina y porque o decirlo el mundo entero, pero es necesario reconocer que los principales protagonistas de esos cambios son los trabajadores, son los pueblos, la juventud combativa; quienes se han hecho presente para luchar por un futuro mejor, es por esto que para los revolucionarios, para los hombres de izquierda, quienes dirigen los destinos de los pueblos para que junto a los conglomerados sociales estamos en la búsqueda de proyectos emancipadores para mirar un futuro mejor; debemos luchar para que el ideal del socialismo es un paso adelante en la conciencia de los trabajadores, como un sistema para poder luchar en contar de los opresores; es por esto que hemos convocado a la izquierda latinoamericana y europea a participar en este seminario. Es un honor tenerlos aquí en este evento.”
Con estas palabras el vocero del PCMLE, inauguró el evento que se lo realizará del 14 al 18 de julio, con la participación de delegados nacionales e internacionales, quienes abordarán ponencias alrededor del tema central.

martes, 10 de junio de 2008

Oposición de izquierda?


No, la izquierda no ha declarado la oposición al gobierno. ¡Cuánto desea la burguesía y el imperialismo que así ocurra para contar con un sector que le haga juego a sus pretensiones!, pero eso no ha ocurrido.


La prensa ha hecho esfuerzos en estos días para mostrar que un sector de la izquierda habría declarado la oposición al gobierno, al igual que lo hizo cuando la CONAIE anunció un levantamiento popular. El motivo brota del pronunciamiento suscrito por un puñado de personajes y dos o tres organizaciones sociales que nunca han reivindicado una posición de izquierda, fácilmente identificados por posturas socialdemócratas y “centristas”, si es admisible esa ubicación en la política.


Asumir un discurso seudoizquierdista es fácil y encanta a unos cuantos; mas, es la práctica social la que en los hechos ubica el andarivel por el que se mueven las fuerzas políticas. Por sobre las limitaciones y errores que evidentemente existen en la acción gubernamental de Rafael Correa, lo fundamental en su quehacer son las posturas y acciones progresistas, el enfrentamiento a poderosos grupos económicos, la defensa de la soberanía nacional, la adopción de medidas de contenido popular.


¿Se olvidan aquellos “izquierdistas” (?) que los funcionarios del Banco Mundial y el FMI debieron abandonar nuestro territorio para dejar de meter sus narices en la economía del país? ¿Desconocen la resolución de impedir que ejércitos extranjeros acantonen en nuestro terruño? ¿No escucharon lo gritos de indignación de los pelucones (así identifica nuestro pueblo a los burgueses) cuando se promulgó la Ley de Equidad Tributaria? Y la eliminación de la tercerización e intermediación laboral, ¿no conocieron que se produjo? Ah, y cuando Colombia invadió nuestro territorio, ¿acaso no fue clara la posición soberana, que al mismo tiempo responsabilizó a los Estados Unidos de participar en aquella? Ejemplos hay muchos.


La oposición al gobierno declarada por una Coordinadora de Movimientos Sociales que solo aparece en remitidos escritos, por contados dirigentes petroleros, por algunos dirigentes indígenas y uno o dos movimientos políticos, es la continuación de su posición exclusivista y sectaria mantenida al interior del movimiento social que en ocasiones ha creado confusión en el movimiento popular y, sobre todo, ha torpedeado procesos de unidad.


No puede decirse que esos sectores abandonan al proyecto de gobierno, porque nunca estuvieron con él; jamás entendieron las connotaciones político-sociales que el triunfo de la tendencia democrática, progresista y de izquierda que llevó a Rafael Correa a la Presidencia acarrearía para el desenvolvimiento y agudización de la lucha de clases.


Tanto no han entendido lo que ocurre en el país, que ahora están haciendo el juego a la derecha que busca por todo lado aliados para su conspiración.
No debe confundirse ese izquierdismo pequeño burgués con la izquierda revolucionaria, esta última no se ha ido a la oposición. La izquierda revolucionaria trabaja por fortalecer la tendencia democrática, progresista y de izquierda, por la unidad de las fuerzas que luchan por el cambio social, y tiene plenamente identificados como sus enemigos al imperialismo y a la burguesía.

viernes, 30 de mayo de 2008

Propiedad privada y expropiación en el Ecuador

La Asamblea Constituyente instalada en el pequeño cantón de Montecristi, provincia de Manabí, cuna del liberal revolucionario Eloy Alfaro, al tratar esta semana de definir el tema del carácter de la propiedad, las funciones sociales que debe cumplir y las posibilidades de expropiación o confiscación en caso de que no cumpla ninguna, encendió el debate al punto de llamarada.



Sí, a punto estuvieron los asambleístas representantes de diferentes partidos de derecha, de consumirse en sus propios fuegos fatuos de alarmismo y denuncias apocalípticas acerca del fin de su tan hueca libertad de poseer, que según uno de ellos encarna la más elevada de las aspiraciones humanas. Vaya estupidez.

Sin proponérselo, adicionalmente la Asamblea deja al descubierto otro elemento fundamental en el proceso de debate político actual; ¿para que sirve el poder? Y todas las implicaciones que tenemos al responder esa pregunta. Pero primero tratemos brevemente el asunto sagrado de la propiedad.

¿Qué el derecho a la propiedad está amenazada? ¿Y quien debería temer que le quiten sus fábricas, sus grandes haciendas, sus departamentos de lujo, las acciones en grandes compañías, o las inversiones en petroleras norteamericanas, sus colecciones de autos de lujo, sus grandes lotes de terreno de engorde en calles céntricas de las ciudades del Ecuador? ¿Quien posee todo esto? ¿Usted señor que trabaja como burócrata en algún ministerio, usted señor que tiene su pequeño taller, su salchipapería, o acaso usted que tiene algún masterado y lleva buscando empleo por dos años y no encuentra, o usted que vende informalmente medias y calzoncillos en las calles de Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato o quien sabe donde?

QUIENES TIENEN EN EL ECUADOR?

En realidad los poseedores son una minoría ínfima…un puñado de familias, con apellidos tan conocidos como; Ginatta, Noboa Pontón, Febrescordero, Estrada, Kronfle, Romero Carbo, Wrigth-Durán Ballén, Nebot-Marcos, Tzarnisky, Paz, Gangotena, Isaías Dassum, Eljuri, Wong, Pachano Bertero, Mantilla Ortega, Lasso, Balda Cucalón, Alvarado Roca, Granda Centeno, Martinez Merchán, Vivanco, Cuesta Holguín, Malo Monsalve, Keplinger, Egas Grijalva, Plaza Aray, Tugendhat y otros poquísimos poseedores, que cosa curiosa, enriqueciendose con la explotación del trabajo ajeno, son los que menos “contribuyen” pagando impuestos. Es decir que, a más de humillarnos con su insultante riqueza, son unos tacaños y avaros de campeonato. El Estado y la democracia burguesas solo les sirve en la medida que les garantiza sus privilegios. Vaya desfachatez.

Pero en realidad, la nueva Constitución ¿amenazaría su propiedad? De ninguna manera, en ella se contempla los tipos de propiedad a la que tienen derecho y la función social que tiene que cumplir, “El Estado reconoce y garantiza la existencia y derecho a la propiedad en sus diversas formas; privada, comunitaria, estatal, social, cooperativista, pública y mixta. Todas ellas deberán cumplir función social y ambiental”.

Si los grandes propietarios tienen garantías, entonces ¿donde está la alarma? En aquello de la función social. ¿Acaso no está claro para todos nosotros? Nunca la propiedad burguesa ha tenido, tiene, ni tendrá función social. Entiéndase aquella propiedad sobre los medios de producción (grandes fábricas, haciendas, capitales, etc.) Esto es lo que verdaderamente les preocupa.

Entonces se enciende la alarma para la burguesía ecuatoriana, es ella la temerosa de que al “descubrir” la sociedad que sus grandes propiedades al estar única y exclusivamente al servicio de su personal y egoísta interés de enriquecimiento, se declare de uso público aquellas propiedades, entonces quienes deben verdaderamente estar temerosos de esta correcta decisión de la Asamblea Nacional Constituyente, son esas pocas familias que se han enriquecido con la pobreza de la mayoría de ecuatorianos y mantienen propiedades para especulación sin que sirvan al bien común.

El otro tema que asoma por entre las grietas del debilitado (no derrotado) modelo económico capitalista neoliberal, es el que tiene que ver con la intención de sustituirlo por un modelo patriótico que recupere a través de reformas, derechos arrebatados por sucesivos gobiernos peleles. Al respecto la tendencia patriótica dentro de la Asamblea propone respecto del régimen económico: “El sistema económico es social y solidario, reconoce al ser humano como sujeto y fin; propende a una relación dinámica y equilibrada entre sociedad, Estado y mercado, en armonía con la naturaleza”. Esto no le gustó nadita al posible candidato de la derecha a la presidencia, Pablo Lucio Paredes, quién poniendo el grito en el cielo ha dicho “No debemos eliminar el concepto de economía de mercado, que es básicamente el espacio de intercambio libre entre personas para producir, consumir, invertir y crear”.

Lo dicho. La burguesía no concibe otra manera de existir, producir y crear, que en el estrecho marco de su caduco sistema capitalista, en donde las leyes relativas de la oferta y la demanda, le pone precio a todo.

LOS EXPLOTADOS SUEÑAN CON LO NUEVO

Los pueblos en América Latina y en el Ecuador, creen que se puede avanzar a otro sistema, a otra forma de organización social que deje atrás el egoísmo individual de enriquecimiento para sojuzgar, aplastar y explotar al prójimo. Esa soñada sociedad del respeto al trabajo, a la naturaleza y sus recursos; a la coexistencia pacífica entre pueblos y naciones diferentes; a la posibilidad de la eliminación definitiva de la guerra como mecanismo de repartición del mundo. Esa sociedad a la que con tanto rencor desprecia Jorge Ortiz de Teleamazonas y los temerosos propietarios.

Ellos, ya saben entonces del peligro de ceder espacios y poder a los de abajo, a los explotados, si no lo controlan totalmente. Y los explotados y pobres de la patria ya pueden sacar las lecciones de la presente situación política en el Ecuador.

Si apenas, la tendencia de cambio, expresada en las acciones de la izquierda en la Asamblea y otros espacios de lucha popular, les ha arrebatado la posibilidad de rediseñar el país a través de una nueva Constitución, ha podido hasta ahora, dentro de los límites de la democracia burguesa, recortar el radio de acción de la burguesía y sus partidos políticos, los que se encuentran arrinconados; ha dado paso a la posibilidad de sepultar la anterior Constitución neoliberal aprobada en 1998, con una nueva y patriótica; ha puesto fecha a la salida de las tropas extranjeras en Manta; ha sabido responder a las agresiones norteamericanas a través de su marioneta Álvaro Uribe pretendiendo inmiscuirnos en el Plan Colombia. Ha respondido frente a las demandas de los trabajadores, eliminando la tercerización; de la necesidad de una educación y salud gratuitas; de mejores salarios; incentivos para la producción y subsidios y protección para los más vulnerables. Imaginemos lo que se podría hacer en este país cuando el poder esté en manos de las mayorías; cuando los dirigentes de la nueva sociedad, sean los que crean la riqueza; los obreros y campesinos por ejemplo.

La enseñanza fundamental de este vertiginoso período histórico, de alta confrontación entre pobres y ricos es: los cambios verdaderos y más anhelados se lograrán solo a condición de que la unidad ferrea de todos los pueblos del Ecuador y sus organizaciones populares, tome el poder definitivamente para construir la sociedad que supere definitivamente al capitalismo. Le animamos a que usted, le ponga el nombre a esa nueva sociedad.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Mayo del 68

Mayo del 68: ¿El último suspiro de una Utopía?

El Mayo francés representó una demostración de la poderosa fuerza revolucionaria que tiene la clase obrera, que puesta en marcha es capaz de cuestionar el control de la burguesía en un país capitalista desarrollado. Esta idea fundamental quedó de manifiesto el 31 de diciembre de 1968 cuando el general De Gaulle concluía su mensaje de fin de año con un deseo: "Enterremos finalmente a los diablos que nos han atormentado durante el año que se acaba".

Un reclamo estudiantil, la chispa que encendió el mayo del 68...

El 3 de mayo de 1968 la Sorbona de París bullía por la agitación estudiantil. Dos días antes los estudiantes de Nanterre habían intentado participar en la manifestación obrera. El 2 de mayo la universidad de Nanterre fue cerrada por las autoridades, a la vez que se abría un expediente a Daniel Cohn-Bendit, portavoz más conocido del Mouvement 22 mars. Al día siguiente los estudiantes se concentraron en el patio de la Sorbona para protestar contra el cierre y por la comparecencia de ocho estudiantes ante el consejo de disciplina. El rector llamó a la policía y el edificio fue desalojado. Los estudiantes invadieron el Barrio Latino y en la noche del 3 al 4 de mayo las calles se llenaron de barricadas y enfrentamientos con la policía. Había nacido el mayo del 68.

Entre el 3 y el 11 de mayo la revuelta se extendió a lo largo y ancho de las calles del Barrio Latino. Fue un movimiento espontáneo, motivado por la acción de las autoridades académicas y de la policía. A partir del 6 de mayo la UNEF y el sindicato de la enseñanza superior SNE-sup, así como el movimiento de acción universitario y los primeros comités de acción, comenzaron a dirigir y organizar el movimiento. Durante todo el día París estuvo ocupado por las manifestaciones estudiantiles. Los comités de acción de enseñanza media declararon la huelga en los liceos. Tras una noche de enfrentamientos con la policía, una manifestación de más de 50.000 personas recorrió el centro de París desde el Barrio Latino hasta l´Etoile. A lo largo de estos días los portavoces más significados del movimiento estudiantil fueron Jacques Sauvageot, de la UNEF, Alain Geismar, del SNE-sup, y Cohn-Bendit, del 22 de marzo. Las reivindicaciones de estos primeros días se centraban en la liberación de los estudiantes encarcelados, la reapertura de la Sorbona y la retirada de la policía del Barrio Latino

Ante la persistencia de la agitación estudiantil, el 13 de mayo las grandes centrales sindicales: CGT, FEN, SNE-sup, FO, CFDT y CGC llamaron a la huelga general bajo el lema "alto a la represión, libertad, democracia, viva la unión de obreros y estudiantes", llamamiento apoyado por el PCF, la FGDS y el PSU. Ese día cientos de miles de personas se manifestaron por el centro de París. Aquella noche en un mitin, Cohn Bendit declaraba "¡me ha divertido bastante desfilar junto a los crápulas estalinistas!". Frase que podría sintetizar la ambivalencia del mayo del 68 entre las reivindicaciones y las formas de actuación de los estudiantes.

Un desafío al autoritarismo...

El 14 de mayo, los obreros de la Sud-Aviation de Nantes ocuparon la fábrica. Se abría una nueva dinámica en la que sectores del mundo obrero se incorporaban a la revuelta inaugurada por los estudiantes. El 16 de mayo una concentración de los trabajadores de Renault-Billancourt marcaba el punto de inflexión en la dimensión del movimiento de protesta. Las huelgas y ocupaciones dejaron de ser exclusivamente patrimonio de los estudiantes para extenderse también al mundo fabril.

El 20 de mayo Francia se encontraba paralizada, hasta el extremo de llegar a escasear los artículos de primera necesidad, la gasolina y el suministro eléctrico. Durante esos días se produjo un auténtico vacío de poder. De Gaulle, el gobierno y los partidos tradicionales, incluido el PCF, estaban desbordados por una situación cuyas raíces y dimensiones no llegaban a comprender. El 23 de mayo, Cohn-Bendit fue expulsado de Francia bajo la excusa de su origen alemán. Simultáneamente, las dos grandes centrales sindicales la CGT y la CFDT, presentaron un programa común, que trataba de reconducir la revuelta a las dimensiones de una protesta normalizada, centrado en toda una serie de reivindicaciones salariales y laborales. A pesar de ello la revuelta todavía no fue desactivada.

El 25 de mayo, sindicatos, organizaciones empresariales y gobierno firmaron los acuerdos de Grenelle, que recogían mejoras salariales, la aprobación de un salario mínimo garantizado y el reconocimiento de ciertos derechos sindicales. Dichos acuerdos fueron inicialmente rechazados por los trabajadores en huelga. Se ponía de manifiesto la fractura entre las organizaciones obreras tradicionales y un movimiento en el que habían participado a su pesar, y siempre a remolque de los acontecimientos. El 29 de mayo, la CGT convocó una manifestación bajo el lema "por un cambio político de progreso social y de democracia". Al día siguiente, De Gaulle disolvía la Asamblea Nacional y convocaba elecciones, con el objeto de salir del impasse provocado por el vacío de poder, reto que fue aceptado por la izquierda tradicional. Ese mismo día los gaullistas salían a la calle, manifestándose por los Campos Elíseos.


La Sorbona es tomada por los estudiantes...

A partir de este momento la situación empezó a normalizarse. El 12 de junio se prohibieron todas las manifestaciones y los grupos de la extrema izquierda fueron disueltos por decreto. El 16 de junio, los estudiantes volvieron a las aulas de la Sorbona.

Francia había estado al borde del abismo. Mayo del 68 había actuado como el crisol en el que se fundieron todos los síntomas del malestar que arrastraba la sociedad francesa. De una parte, la nueva conciencia social de determinados sectores de las nuevas clases medias atraídas por las tesis tercermundistas que habían ido cristalizando desde el conflicto de Argelia y que habían encontrado su proyección en la guerra de Vietnam. De otra, el creciente distanciamiento de amplios sectores de la sociedad francesa, respecto del régimen paternalista y con acendrados ribetes autoritarios del general De Gaulle; pero también el alejamiento respecto de una izquierda tradicional, representada paradigmáticamente por el PCF, anclada en una posición acomodaticia donde se combinaban sin solución de continuidad una retórica de la transformación social con la plena aceptación del estatus político y social.

Además, los nuevos valores asociados a la sociedad del bienestar, representados por las demandas de aspiraciones de unos universitarios masificados, hijos de las clases medias, que habían nacido y crecido en la floreciente sociedad de consumo, representaban una ruptura generacional que cuestionaba no sólo el orden social sino también el discurso y la práctica de la izquierda tradicional. Mayo del 68 fracasó como revolución, pero transformó la sociedad francesa. Cuestiones tales como el reconocimiento de los derechos de la mujer, la liberalización de las costumbres, la democratización de las relaciones sociales y generacionales, la destrucción del autoritarismo en la enseñanza... cristalizaron en las calles de París.

Muchos miles tomaron las calles... ¡los obreros no tardaron en sumarse!

Los sucesos de 1968, tanto del mayo francés como de Checoslovaquia, dejaron importantes secuelas en la izquierda occidental a corto y medio plazo. En los partidos comunistas occidentales acentuaron el distanciamiento respecto de Moscú, particularmente del PCI y del PCE, dando lugar al eurocomunismo, que mediante la fórmula del compromiso histórico trataban, respectivamente, de abrir las puertas a un gobierno con los democristianos en Italia y articular un amplio acuerdo político capaz de poner fin a la dictadura franquista. La plena aceptación del marco democrático significaba la definitiva renuncia a la estrategia revolucionaria abierta por los bolcheviques en 1917, con ello no sólo se alejaban del modelo soviético también trataban de responder a las transformaciones acaecidas en las sociedades industrialmente avanzadas, mediante la teoría de la revolución científico-técnica.

A pesar de ello, amplios sectores sociales comprometidos en los movimientos del sesentayocho mostraron abiertamente sus recelos respecto de los partidos comunistas occidentales por la combinación de varios factores: la invasión de Checoslovaquia representó la definitiva ruptura con el modelo soviético para la nueva izquierda; mientras que las vacilaciones y tibieza, cuando no abierta hostilidad, con las revueltas del 68 de dichos partidos les alejaron de los grupos más comprometidos. A corto plazo, condujo a una reafirmación en los postulados del izquierdismo, basados generalmente en el marxismo-leninismo, el trotskismo o el maoísmo.

El fracaso de las revoluciones del 68 respondió, a juicio de los grupos izquierdistas, a la ausencia de una organización capaz de dirigir el proceso revolucionario, dada la traición de la izquierda tradicional. Por ello, la tarea del momento residía en construir el partido de la revolución. En Francia, miembros de la disuelta Unión de Juventudes Comunistas (marxista-leninista) -UJC (m-l)-, del movimiento 22 de Marzo y del movimiento estudiantil fundaron la Gauche Prolétarienne, que contó con las simpatías de Sartre y Maurice Clavel, hasta que el 25 de junio de 1970 fue prohibida por el Gobierno; los trotskistas se reorganizaron en la Ligue Communiste liderada por Alain Krivine, la Alliance des Jeunes pour le Socialisme (AJS) y Lutte Ouvrière; en abril de 1973 aparecía, bajo la dirección de Sartre, el periódico Libération que trataba de expresar las sensibilidades crecidas al calor del Mayo del 68.


La nueva izquierda italiana de los años setenta fue la más sugerente y renovadora de los grupos surgidos tras las cenizas de las revueltas del sesentayocho, animando y, en muchos casos, anticipando los planteamientos, de los nuevos movimientos sociales de los setenta y ochenta, como el feminismo, el ecologismo y el pacifismo. A medio plazo, el izquierdismo se reveló como un camino que miraba más hacia el pasado que hacia el futuro. Su fracaso se manifestó en la permanente fragmentación de unos grupos que difícilmente salían de la marginalidad política y social. La frustración de las esperanzas en el pronto estallido de la revolución llevó a algunos, influidos por la mitificación de las luchas guerrilleras del Tercer Mundo, a postular estrategias de guerrilla urbana que desembocaron en varios países en la formación de grupos terroristas, como las Brigadas Rojas en Italia o el RAF -fracción del ejército rojo- en la República Federal Alemana, durante los años setenta.

Mayo del 68 dejó tras de sí un poso ambivalente. En el decenio de los setenta varios factores confluyeron en el declive temporal de las protestas que habían atravesado las sociedades opulentas. De una parte, la derrota de las revueltas del 68, más aparente que real por lo que se refiere a determinados aspectos de los nuevos valores postmaterialistas de las que eran portadoras, provocó un reflujo de la dinámica de la protesta de los sesenta, manifestado en la progresiva marginalidad de los grupos herederos del sesentayocho. De otra, el cambio de las expectativas, fruto del estallido de la crisis de los setenta, que puso en cuestión el optimismo en un crecimiento sostenido a raíz de la publicación del primer informe del Club de Roma en 1972, bajo el paradigmático título los límites del crecimiento. Un año más tarde la primera crisis del petróleo resquebrajaría la fe en un Progreso material ilimitado, ofreciendo fuertes argumentos al incipiente movimiento ecologista.

Los acontecimientos de mayo del 68 se dieron en marco de una situación económica deteriorada, que provoca una reacción de la clase obrera, las factores que cpntribuyerona la radicalización fue: la ciolena represión contra los estudiantes y las manifestaciones obreras, la Guerra de vietnam , lo smitos del capuralismo post-guerra, prosperidad económica,etc.

asi es como nacion una generación de militantes en busqueda de las posciones revolucionarias. Leen a Marx, a Lenin, estudian el movimiento obrero. Pero lamentablemente se pierden en el sindicalismo maejado por la burguesia que los orienta a posiciones reaccionarias y que no favorecen a un proceso revolucionario de cambio.

Este contenido ha sido elaborado en base a textos e imágenes de las páginas citadas a continuación:




http://www.ucm.es/info/hcontemp/leoc/verdes.htm - "Los mayos del 68"
http://www.engels.org/marxismo/marxis4/Mar_6_4.htm

Asi Somos