EXALTAR LA GESTA DE LOS PATRIOTAS Y DE LOS PUEBLOS, SEGUIR EL EJEMPLO DE SU LUCHA
SE cumplen doscientos años de la gesta independentista del 10 de Agosto de 1809, que abrió para las colonias españolas en América, el derrotero para profundizar y desarrollar la lucha, corajuda y heroica, que acabó con el dominio indignante de la monarquía ibérica; dio paso a la instauración de los estados nacionales y permitió conquistar la independencia política de nuestros países.
El 10 de Agosto, hace ya dos siglos, un grupo de criollos con elevados anhelos independentistas y libertarios, inspirados en los ideales emancipadores de Eugenio Espejo, el ejemplo de la Revolución Francesa y de la Independencia de Estados Unidos, contando con la participación de los sectores populares, provocó la asonada que destituyó al Presidente de la Real Audiencia, Ruiz de Castilla, representante político de la corona española y dio paso a la formación de un Gobierno Provisional, encabezado por la Junta Soberana de Quito, que nombró sus propias autoridades y llegó incluso a dictar una Carta Política para organizar el nuevo Estado.
Debido a la furiosa arremetida represiva de los realistas, ese gobierno no pudo sostenerse en el poder y sucumbió en poco tiempo, sufriendo un año más tarde el asesinato de los patriotas que estaban en prisión, así como de cerca de trescientos hombres y mujeres en las calles de Quito; sin embargo la resonancia del grito libertario se extendió por los confines de América y trajo réplicas en México, Caracas, Bogotá, Santiago de Chile y Buenos Aires, por lo que se ha nombrado a la insubordinación de Quito, como la “Luz de América”. Ello fue también el ejemplo para que el 9 de Octubre de 1820, se lograra la Independencia de Guayaquil y luego los levantamientos en varias de las ciudades del país andino.
A partir de estos movimientos autonomistas y libertarios se encenderían los fuegos de las batallas e insurrecciones por la independencia de las colonias que acabarían finalmente con el yugo de la dominación española.
Si bien es cierto que el movimiento libertario estuvo conducido por los criollos ricos, descendientes de españoles, nacidos en tierras americanas que aspiraban la conducción política en sus respectivas localidades, sin embargo fueron los pueblos americanos: hombres y mujeres pobres de las ciudades y villorrios, campesinos e indígenas, negros sometidos a la esclavitud, artesanos, pequeños comerciantes e intelectuales, los que participaron en las enconadas batallas por lograr la independencia; fueron los combatientes de los ejércitos de Bolívar, Sucre y San Martín, que enfrentaron con las armas en la mano a la felonía de los militares españoles y que finalmente los derrotaron.
A sus inagotables combates, a su valor puesto a prueba en las duras batallas en los Andes y las llanuras americanas, a su sangre derramada en las campañas contra el poderío militar realista, se debe fundamentalmente el desenlace victorioso de la guerra y el término del coloniaje español.
La Independencia y la conformación de los Estados libres en las distintas ex – colonias, fueron un importante acontecimiento histórico en la forja de los estados nacionales, pero ello no significó para las mayorías empobrecidas y explotadas, casi ningún alivio a sus duras condiciones de vida; desaparecida la opresión colonial, los pueblos pasaron a sufrir la opresión oligárquica, el dominio del militarismo extranjero y los abusos de la cúpula eclesiástica. También pronto vendría la dominación oprobiosa del imperialismo británico y luego estadounidense, sobre nuestras naciones y pueblos, para remachar las cadenas del atraso y la miseria.
La Independencia, cuyo Primer Grito lo celebramos en este Bicentenario, imparte lecciones válidas que los trabajadores, la juventud y los pueblos debemos aprenderlas y que son útiles para nuestra actual situación.
Los comunistas sostenemos que para ser verdaderamente libres, debemos romper las cadenas que nos atan con la lucha revolucionaria, con el combate indómito a la dominación imperialista y oligárquica, sin pensar que la dependencia y la opresión pueden ser negociadas con quienes nos dominan.
No sólo corresponde honrar a los patriotas y a los héroes que forjaron nuestra nación, con frases líricas que exalten su memoria, sino sobre todo continuando la lucha por la causa de la emancipación, por cambiar el presente de esclavitud, por un futuro de libertad.
A los doscientos años del Grito de Independencia los marxistas leninistas reafirmamos, que los pueblos son los verdaderos hacedores del cambio y que la revolución no depende de enviados mesiánicos, sino de la movilización, el combate y la organización férrea de los trabajadores, la juventud, las mujeres y los pueblos, en este momento, por nuestros derechos y reivindicaciones, por el cambio social revolucionario, que debe enfilar sus batallas por la Patria Nueva y el Socialismo, por una nueva vida.
¡Viva la lucha de los pueblos que con las armas en la mano acabaron con el yugo español para darnos la independencia!
¡Viva el ejemplo de los patriotas que lucharon para acabar con el coloniaje español!
PARTIDO COMUNISTA MARXISTA LENINISTA DEL ECUADOR
Comité Central
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jueves, 30 de julio de 2009
Bicentenario de la Independencia
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miércoles, 30 de abril de 2008
Manifiesto del 1º de Mayo
Soberanía, independencia y democracia plenas, solo con la revolución y el socialismo
Trabajadores, Trabajadoras
El Ecuador vive momentos trascendentales, el trabajo de la Asamblea Constituyente ha posibilitado que se abra un debate en la sociedad alrededor de aspectos básicos para el futuro del país, produciéndose un alineamiento de los sectores que queremos el cambio, por un lado, y aquellos que pugnan por mantener las cosas como han sido hasta el momento. La confrontación política es aguda y la movilización social levanta las banderas políticas más progresistas.
Trabajadores, Trabajadoras
El Ecuador vive momentos trascendentales, el trabajo de la Asamblea Constituyente ha posibilitado que se abra un debate en la sociedad alrededor de aspectos básicos para el futuro del país, produciéndose un alineamiento de los sectores que queremos el cambio, por un lado, y aquellos que pugnan por mantener las cosas como han sido hasta el momento. La confrontación política es aguda y la movilización social levanta las banderas políticas más progresistas.

Lo que ahora sucede es la continuación de la lucha que por años se ha expresado entre quienes combatimos por un país soberano, libre de la dominación y dependencia extranjera, frente a quienes apadrinan el sometimiento al imperialismo; entre los que defienden este sistema de explotación capitalista y los que luchamos por la libertad, la democracia, el socialismo.
Están nítidas las posiciones de los que pretenden mantener la presencia de tropas yanquis en nuestro territorio, que los recursos naturales continúen siendo explotados y aprovechados por empresas extranjeras, o, que se mantengan las formas esclavizantes de explotación capitalista como la tercerización e intermediación laboral. Pero en contraparte, también se observa a quienes están por una política soberana, progresista, que quieren un Ecuador que entierre al neoliberalismo y sus manifestaciones en la política laboral, educativa, social en general.
El trabajo de la Asamblea Constituyente avanza y, en lo fundamental, cubre las expectativas básicas de los trabajadores y los pueblos del Ecuador. En su obra final debe recoger las aspiraciones políticas de todos los pueblos del Ecuador como:
· El reconocimiento del Ecuador como país plurinacional, pluricultural y multiétnico;
· El carácter laico del Estado;
· Un país auténticamente soberano, sin tropas extranjeras en su territorio;
· Un sistema de participación popular en la toma de decisiones trascendentales en la vida del país y de rendición de cuentas obligatoria para todos los funcionarios de elección popular;
· Un régimen laboral que suprima las formas esclavizantes de trabajo;
· Los derechos a la libre organización y movilización, al reclamo y a la huelga de los trabajadores;
· El voto para los integrantes de las Fuerzas Armadas y la Policía y el voto facultativo a los jóvenes desde los 16 años de edad;
· Seguridad social bajo los principios de obligatoriedad, solidaridad y universalidad, con un IESS autónomo dirigido por los afiliados;
· Garantizar la salud y la educación gratuita en todos los niveles;
· La atribución exclusiva del Estado para la explotación de los recursos naturales;
Rafael Correa, desde el inicio de su gestión, ha dado muestras de su compromiso por llevar adelante un proyecto de cambio, lo cual respaldamos. Frente a la criminal invasión a nuestro territorio, perpetrada por el fascistoide presidente colombiano Álvaro Uribe, mantuvo una posición digna y soberana como lo hizo antes frente a la intromisión de los funcionarios del Bando Mundial y del FMI en nuestro país; y lo ha vuelto a sostener al denunciar la infiltración de la CIA en las FFAA ecuatorianas. La actitud patriótica de Correa y la consecuencia con esa política mostrada en la ONU por los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y otros, propinó una derrota político-diplomática a Uribe y a Bush que hicieron todo lo posible por justificar la masacre de Angostura. La derecha ecuatoriana (PSC, PSP, DP, las Cámaras de la Producción y los grandes medios de comunicación) se hizo eco del discurso de Bush y Uribe para enfrentar al gobierno, en una nueva demostración de su servilismo al imperialismo y actitud antipatriótica.
Esa conducta de la derecha, y el propósito de principalizar temas que no son motivo del debate en la Asamblea, forman parte de su estrategia de cara al referéndum aprobatorio de la nueva Constitución, en el que la derecha y el imperialismo impulsarán el voto a favor del NO, es decir, en contra del cambio.
La conflictividad política está extendida en todo el continente y el mundo. En todo lado los trabajadores y los pueblos luchan por poner fin a la dominación del sistema capitalista-imperialista. Éste muestra sus debilidades y dificultades en todo sentido. La recesión económica que afecta a los Estados Unidos y amenaza arrastrar a todo el planeta, expresa la magnitud de la crisis que embarga al sistema por su propia naturaleza; la ONU advierte de levantamientos sociales porque en todo el mundo se incrementan los precios de los alimentos y crece el hambre. La crisis del capitalismo no podrá ser superada si no es con el triunfo de la revolución social del proletariado, con la victoria del socialismo.
Nuestro Partido levanta esas banderas. El momento político que vive el país es muy importante; sectores de la burguesía han sido golpeados por algunas medidas tomadas, como la Ley de Equidad Tributaria o la que pone fin a la tercerización e intermediación laboral; sin embargo ello no pondrá fin al sistema de explotación en el que vivimos. Mientras perviva la propiedad privada sobre los medios de producción, subsistirá la explotación y con ella el hambre, el atraso. Luchamos por poner fin a la dominación de la burguesía y el imperialismo con el triunfo de la revolución y la instauración del poder de los trabajadores.
Con motivo de este primero de mayo, fecha emblemática de los proletarios de todo el mundo, expresamos nuestra solidaridad con sus luchas en donde estas se expresen. Nuestra condición internacionalista nos hace sentirlas como nuestras, porque juntos golpeamos a nuestros enemigos comunes: la burguesía y el imperialismo. Sabemos que más temprano que tarde, las rojas banderas del proletariado mundial cubrirán los cinco continentes.
Por el triunfo de la revolución proletaria mundial y el socialismo
Comité Central
Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador
1 de mayo 2008
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