Mostrando entradas con la etiqueta policia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta policia. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de septiembre de 2011

Colegio Mejía enfrenta, una vez más, la presión directa del gobierno‏

Estudiantes y padres de familia del colegio Nacional Mejía rechazaron la manipulación que le gobierno intenta hacer al interior de la institución, para evitar que continúen manifestándose contra el Bachillerato General Unificado y en respaldo a sus maestros que sufren la aplicación de la nueva jornada de trabajo de ocho horas. Anunciaron que se mantendrán movilizados y que las consecuencias de lo que pueda suceder solo serán del oficialismo.

Con gran preocupación y apremio, autoridades de los ministerios del Interior y de Educación intervinieron en el colegio esta mañana, para evitar que la movilización que estaba prevista para hoy, se realice. Una evidente manipulación a un grupo de estudiantes, por un lado, y a representantes de padres de familia y autoridades del plantel, por otro, impidió que hoy los jóvenes expresen su rechazo a la agresión criminal del que los estudiantes han sido objeto en estos días, y fruto de la cual Edison Cocíos se debate entre la vida y la muerte.

Los rumores de que si la marcha se realizaba el colegio sería suspendido, así como la presencia de personas con cámaras fotográficas que, según se dijo, registraban a los estudiantes y padres de familia presentes para las sanciones que el presidente Rafael Correa anunció en su sabatina, así como la indecisión y temor de las autoridades del plantel, que no solo impidieron que los chicos salgan, sino que recibieron a las autoridades gubernamentales para que se distribuya a una delegación de estudiantes hacia la Comandancia de Policía y a otra delegación integrada por padres de familia, estudiantes, el rector y vicerrector del colegio, hacia las oficinas del Ministerio del Interior, hicieron que la gente se disperse y la iniciativa estudiantil fracase.

Según los padres de familia, las autoridades en estos espacios de diálogo intentaron persuadir a los manifestantes de que el problema estaba en que el gobierno no “informó” bien de lo que se trataba el bachillerato unificado, y que están dispuestos a hacerlo, y a escuchar todas las opiniones, más no a retroceder en la decisión de aplicar esta política. Es decir, un dialogo de sordos, como ha sido ya práctica del régimen en estos años.

Los padres de familia, luego de rechazar esta manipulación gubernamental, expresaron el apoyo frontal a sus hijos, así como la decisión de movilizarse cuando sea necesario, sin ceder a las intimidaciones del régimen. Gritos como: “ya basta de prepotencia”, y “no tenemos miedo”, se escucharon en los patios del plantel, mientras se llegaba a un acuerdo para autoconvocarse para mañana, a partir de las 07h30.

Las autoridades del Ministerio del Interior se comprometieron a no reprimir ninguna manifestación pacífica, y a continuar “escuchando” a los manifestantes, sin represalias de ningún tipo.

jueves, 7 de octubre de 2010

De Presidente a provocador

Opinion Luis Guillermo Restrepo

Diario El Pais, Colombia

Un minuto antes de llegar al cuartel de la Policía en Quito, era el Presidente indiscutido de Ecuador. Diez minutos después, en la ventana del segundo piso, era un provocador que desató la peor de las reacciones. Y doce horas después, el populista que desde el palacio de Carondelet cobraba una victoria pírrica, sin reparar en el daño que le había causado a su país.

Lo que hizo Rafael Correa el pasado jueves es una muestra de cómo alguien puede producir tragedias. Desesperado por las dificultades que enfrenta por su forma intolerante y agresiva de responder a quien no está de acuerdo con él, se metió en el cuartel a reprimir el descontento. Pasó por alto las jerarquías que en todas partes del mundo existen para manejar los cuerpos armados y se enfrentó a un puñado de descontentos por algunos cambios en su remuneración.

Así, lo que pudo resolverse con paciencia terminó en una conflagración, gracias a la intervención directa del Presidente de la República, que pasó por encima de sus ministros, de los generales y oficiales de la Policía o de los inspectores de trabajo. Nada que no tuviera solución se convirtió en razón de ser de una descomunal reyerta que puso en vilo a los ecuatorianos. Y la razón es una: el afán de Correa por mostrarse como el más poderoso, como el más ‘verraco’, como el único. Como el supermán que enfrenta a presidentes y policías con la misma furia.

En Ecuador no hubo un intento de golpe de Estado porque no había razón ni capacidad para darlo. Lo que pasó fue que los policías respondieron a la provocación de un presidente que para convencer se arrancó la corbata y les gritaba “mátenme”, como si fuera un argumento que puede usar un funcionario de tal investidura. A un hombre que se les igualó para ofenderlos, como si eso fuera su prerrogativa. Después, el lanzamiento de una bomba de gases lacrimógenos por alguno de esos policías enardecidos por el desafío desató un conflicto irracional, una insurrección que nunca debió producirse si el presidente Correa respetara su cargo.

Pero que nunca puso en peligro la vida del Mandatario, porque nadie quiso matarlo. Y nunca desafió su puesto, porque los que quisieron aprovechar la insubordinación fueron muy pocos y muy tontos. Fue la reacción que desencadenó un Correa energúmeno, desencajado y dispuesto a llegar al último extremo con tal de mostrarse como héroe. Un Correa al que a veces le queda grande la Presidencia, como cuando los policías le pedían diálogo y él gritaba que lo acosaban desde el techo de la habitación y que del hospital salía como presidente o muerto.

Horas después, la balacera que se desencadenó para su ‘rescate’ de un hospital culminó con destrucción, muertos y heridos, en un acto melodramático y terrible, transmitido en vivo y en directo. Y en una manifestación desde el palacio presidencial, renació el provocador que lapida con sus gritos y su gesto desencajado a quienes se le oponen, que dispara su megalomanía a niveles asombrosos y aprovechan su cargo para radicalizar a su pueblo.

Así terminó el jueves en Quito. Pero los problemas no terminarán para los ecuatorianos y su democracia hasta que Correa no entienda que una cosa es ser Presidente y otra muy distinta un populista furibundo capaz de aplastar al que se le oponga, como cualquier matón de barrio.

sábado, 2 de octubre de 2010

El PCMLE frente a los acontecimientos del 30 de septiembre

El Ecuador viene siendo el escenario desde hace algunos meses, de la intensificación y ampliación de las luchas sociales, que diversos sectores del pueblo trabajador, los sindicalistas, indígenas, campesinos, maestros, la juventud estudiantil, servidores públicos, pequeños comerciantes, jubilados, vienen desarrollando, para oponerse a las políticas del gobierno de Rafael Correa que lesionan en los hechos los intereses del país, de los pueblos y de sus organizaciones, refuerzan o consagran las políticas neoliberales, privatizadoras y entreguistas.


Los trabajadores han levantado sus acciones en defensa de los derechos sindicales que han querido ser anulados por parte del gobierno; los pueblos indígenas combatieron en todo el país en defensa del agua como un recurso humano vital; las comunidades campesinas e indígenas oponiéndose a la naturaleza entreguista y depredadora de la Ley de Minería; los maestros exigiendo mejores garantías para la educación nacional, opuestos a unas evaluaciones retaliatorias y excluyentes; los estudiantes y todas las universidades del país, contra una Ley de Educación Superior que elimina la autonomía universitaria, el cogobierno estudiantil, el libre ingreso, otras conquistas y derechos; los servidores públicos se han movilizado defendiendo su estabilidad, sus conquistas alcanzadas tras largas luchas; los jubilados para mejorar sus pensiones y su atención por parte del Seguro Social; los pequeños comerciantes han estado en las calles por una Ley que garantice su derecho al trabajo, la seguridad social y otras conquistas.


Estas movilizaciones y protestas también han denunciado la posición del régimen para favorecer a los monopolios imperialistas petroleros, mineros, de telecomunicaciones; de favorecer el endeudamiento externo, en condiciones desventajosas; de involucrar al país en el Plan Colombia y de impulsar una política lesiva a la soberanía nacional en la suscripción de la Convención de los Derechos del Mar (CONVEMAR).


El Presidente Correa ha respondido a estas acciones de lucha y las denuncias de las organizaciones sociales, con una política represiva que va dejando víctimas fatales, heridos y grandes daños materiales como en los casos del ataque a la población de Dayuma, a los mineros del Azuay, el asesinato del profesor shuar Bosco Wisuma, el desalojo violento a los mineros de Zamora y otros hechos. Dirigentes de organizaciones obreras, indígenas, campesinas, estudiantiles, de maestros, han sido detenidos, enjuiciados y perseguidos; son objeto de abominables ataques y calumnias a través de una sonora y atiborrante campaña de los grandes medios que el gobierno controla, acusándolos de “mediocres”, “terroristas”, “corruptos”, etc.


En el marco de esta situación, el día 30 de septiembre se produce en distintos lugares del país, la rebelión de las tropas policiales, la toma de los cuarteles, su salida a las calles, en respuesta a la aprobación que se diera en la Asamblea Legislativa a la Ley de Servicio Público y al veto presidencial, que significa arrebatarle a este sector una serie de beneficios, conquistas, subsidios, que los habían logrado en el transcurso de varios años.


Las tropas amotinadas denuncian estos hechos, exigen incluso el cambio de la cúpula de la institución, pero en ningún momento se pronuncian por un cambio de gobierno, por su derrocamiento y más bien solicitan el diálogo, el cese de las actitudes autoritarias y que se atienda su situación. En estas condiciones, esa lucha de las tropas policiales, se añade a la de otros sectores populares en defensa de sus aspiraciones, de sus derechos y conquistas.



Los revolucionarios, la izquierda, los comunistas, asumimos como un deber el apoyo a esta y todas las luchas que defiendan los intereses populares y del país. Consideramos que es una falacia acusar de que estas acciones formen parte de una “conspiración” en contra de la democracia, del gobierno constituido y que sea parte de un intento de “golpe de Estado” de los “fascistas”, de la “derecha”, con la “participación de la izquierda”, sin que se demuestre para nada estas implicaciones.


La insistente denuncia del régimen sobre el supuesto “golpe de Estado contra la democracia ecuatoriana” trajo inmediatamente los respaldos del gobierno norteamericano y de la ONU; pero a la vez generó también, los pronunciamientos de la UNASUR, de los gobiernos de la región como Venezuela, Bolivia, Argentina, Paraguay, y también de Colombia, Chile y Perú.


Corresponde señalar que la mayoría de organizaciones sociales que han reivindicado sus aspiraciones, han deslindado campos y denunciado las reales o supuestas acciones de conspiración de la derecha, de la partidocracia, de las oligarquías y el imperialismo. De esta manera se pronunciaron CONAIE, ECUARRUNARI, las Centrales Sindicales, el Frente Popular y todas sus organizaciones, de modo que las acusaciones de conspiración caen por su propio peso.



El mismo Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, General Ernesto González, respaldó el orden constitucional, insistió en el pedido para la revisión o anulación de la Ley de Servicio Público, causante de los conflictos, al comparecer en la cadena indefinida y obligatoria, ordenada por el gobierno a todos los medios de comunicación del país; igual fue la petición de todos los voceros de los policías insubordinados, mientras los canales y medios pudieron recoger esos pronunciamientos para que se atiendan sus necesidades. La famosa “conspiración contra la democracia” que el gobierno y sus servidores denuncian, no aparece por ninguna parte……



Los acontecimientos eran graves y generalizados, pero se desbordaron, cuando haciendo gala de prepotencia, en abierta actitud imprudente, Correa fue a enfrentarse con los rebeldes y recibió el rechazo, incluso los irascibles excesos, de quienes se hallaban en el Regimiento Quito; quedó asilado en el Hospital de la Policía desde donde en horas de la noche fue sacado en medio de un sorprendente y desproporcionado operativo militar que fuera difundido por radio y TV a todo el país, poniendo en grave riesgo la vida del propio mandatario, provocando varias víctimas fatales de dicha acción, decenas de heridos, graves daños a las instalaciones de esa casa de salud.


Luego de su espectacular salida, Correa llega en medio de aplausos y vítores de sus partidarios a la Plaza Grande, para repetir las poses autoritarias, prepotentes y conminatorias; acusar sin pruebas, deformar la verdad y llamaa la “vindicta pública”, que “no habrá perdón ni olvido” frente a los conspiradores, etc.



Los revolucionarios, los comunistas, los trabajadores y los pueblos, tenemos claro que la democracia es una conquista de las masas a lo largo de centenas de años y por eso la defendemos a pesar de sus limitaciones y exclusiones. La democracia representativa es una expresión del poder de las clases dominantes, resguarda sus intereses; para la gran mayoría, para las clases trabajadoras, sigue siendo una retórica en cuyo nombre se los excluye y atropella. Teniendo claro estos conceptos, la lucha social, las acciones de los trabajadores y los pueblos, la propia rebelión de la tropa de la policía, no se propuso ni plantea quebrar la vida institucional del país y menos es resultado de los afanes conspirativos y golpistas de la derecha, la partidocracia y el imperialismo. El camino de los trabajadores y los pueblos, de la izquierda revolucionaria está claramente definido, es la marcha independiente en busca de su liberación definitiva y cotidianamente en la lucha por sus derechos, aspiraciones, conquistas sociales y democráticas.


Es necesario afirmar, sin embargo, que la prédica gubernamental de que se producía un “golpe de Estado”, tuvo éxito y confundió a un sector de la opinión pública del país y del exterior. En el ámbito popular las cosas están claras. Los acontecimientos de ayer son un nuevo episodio de la lucha social.


Más allá de las actitudes vengativas, retaliatorias y de las sanciones que aplique el régimen, ello deja profundas heridas en las tropas policiales y en varios sectores sociales; el gobierno de la “revolución ciudadana” que ahora canta victoria, debe saber que la lucha de los trabajadores, la juventud y los pueblos continúa; porque seguimos en crisis, sigue la injusticia, las desigualdades sociales aumentan, se desborda y no se sancionan los actos de corrupción. La efervescencia, la lucha social y la aspiración del verdadero cambio se va constituyendo en una bandera de cada vez mayores y más grandes sectores de nuestros pueblos. Crece la conciencia popular!



Exijamos la anulación de los vetos presidenciales y de los elementos antipopulares y antinacionales que contienen las leyes conexas como las reformas a la Ley de Hidrocarburos, la Ley de Ordenamiento Territorial, de Servicio Público, Educación Superior, el Código de las Finanzas Públicas y otras que perjudican a los trabajadores, la juventud y los pueblos. Del mismo modo, por la derogatoria inmediata del “estado de excepción”, pues desde el gobierno se señala que no hay ninguna conmoción interna.


Hoy es la hora de trabajar más insistentemente por la unidad de todos los sectores que defendemos nuestras justas aspiraciones, conquistas sociales y derechos; por quienes luchamos un futuro mejor. En esto reside, sin duda, la fortaleza de los pueblos, en ello está la garantía de la victoria!!


PARTIDO COMUNISTA MARXISTA LENINISTA DEL ECUADOR

Comité Central

viernes, 30 de abril de 2010

La Historia se repite: Nuevos intentos por destruir la FEUE


Los acontecimientos netamente políticos y nada académicos que vive la Universidad Central del Ecuador, que dan inicio con la elección de Edgar Samaniego como rector, y que continúan con los hechos de violencia del 8 de diciembre, la clausura de los locales de la FEUE, la persecución a sus dirigentes, y las elecciones de los nuevos directivos estudiantes, prefiguran ya con claridad un escenario caracterizado por ser un episodio netamente político.


En realidad las escenas son más numerosas que las descritas arriba. Deberían añadirse las informaciones sumarias a empleados, estudiantes y profesores, la arremetida contra los docentes del colegio Odilo Aguilar y la increíble resolución de separar de un proyecto de investigación al afamado científico Enrique Terán.


Revisando las páginas de la historia, concretamente la trayectoria de la FEUE, es decir de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, nos encontramos con episodios similares: desacreditació n del organismo estudiantil, persecución a sus dirigentes, acusaciones de diversa índole. En tiempos de la dictadura militar no era raro que los ministros y medios de comunicación acusasen a la FEUE de tener armas y de alentar la subversión. A veces invadieron la universidad para encontrar en el Paraninfo Che Guevara las armas que venían desde Moscú o Pekín. Nunca encontraron nada, pero no dejaron de llenar las cárceles de jóvenes estudiantes que conocieron a través de esta práctica la acción represiva del sistema y el carácter persecutorio y antipopular de las Fuerzas Armadas.


Las fuerzas de inteligencia política de todos los gobiernos han colocado agentes de inteligencia y provocación en la universidad y seguramente en la propia FEUE. Esto les permitió elaborar expedientes de los principales dirigentes.


Otros agentes, escudados en un falso protagonismo e incluso disfrazándose de izquierdistas o de teóricos insignes, procuraron dividir a la FEUE. Hay decenas de casos y los nombres de muchos de esos personajes figuran en la política nacional. Otros ya fueron desenmascarados en el libro de Phillip Agee, titulado LA CIA POR DENTRO, donde da a conocer las identidades de los infiltrados en el movimiento sindical, en los medios de comunicación y, desde luego, en la universidad.


La ofensiva contra la FEUE y en general contra el movimiento universitario progresista o revolucionario no se ha detenido. Se manifiesta de varias maneras y sabe aprovechar de manera magistral los inevitables errores que puede cometer la dirigencia.



Policías en la puerta de la biblioteca de la Universidad Central. Esa imagen recorrió el mundo. Habían sido llamados para defender con toletes, gases y perros unas elecciones llamadas a consolidar un gobierno estudiantil ubicado junto al gobierno. Quedaron atrás las tesis del cogobierno, la autonomía, la libertad de cátedra. La letra pura del Manifiesto de Córdoba, Argentina , de 1918 se ponen en vigencia, porque además de lo señalado, las acciones de solidaridad con las luchas populares quedarán momentáneamente para mejores momentos.


Dos dirigentes universitarios están en las cárceles. Se les acusa de lo mismo: violencia, es decir inconformidad. Terrorismo, es decir, tener ideas libertarias.

Es como regresar a los tiempos de la dictadura militar, donde los jueces, intendentes, fiscales, soldados y medios de comunicación activaban impunemente y llenaban las cárceles de jóvenes, y dejaban. Tal como ahora, en las calles a los banqueros, traficantes, asaltantes, torturados y calumniadores.


Hace un año, unas jóvenes estudiantes secundarias entregaron a este periodista unas hojas volantes repartidas entre el estudiantado de su colegio. Se les llamaba a participar de las acciones para destruir a la Federación de Estudiantes Secundarios, FESE, y crear otro organismo.


En los mismos días el tristemente célebre ex Ministro Raúl Vallejo arremetía contra la UNE, intervenía groseramente contra sus fondos, acusaba a los dirigentes y de manera vergonzosa llamaba a construir una nueva agrupación de maestros. Ambos intentos, públicos y reiteradamente denunciados, han fracasado estrepitosamente. Ambas organizaciones, junto a la gloriosa FEUE van a estar presente en la marcha de los trabajadores mañana Primero de Mayo, como para hacer ver que no han muerto y que se constituyen en baluartes permanentes de las reinvindicaciones populares.

jueves, 25 de marzo de 2010

Asambleistas de MPD rechazan brutal agresión de la Policía

El Asambleísta por el MPD, Jorge Escala, denunció la brutal represión efectuada por la Policia Nacional, con orden del Gobierno, contra la población del Cantón Chimbo, Provincia de Bolívar este 24 de marzo; hechos que violentan los derechos humanos y lo establecido en Constitución de la República.

Escala señaló que en este cantón la economía se desarrolla. a más de la agricultura, alrededor de la confección de volatería, juegos pirotécnicos y la elaboración artesanal de armas; actividades que permiten a sus pobladores llevar el pan a sus hogares. Agregó que respecto a estas dos últimas actividades, el gobierno, de manera particular el Ministerio de Gobierno, ha intervenido para prohibirlas por ser “ilegales” y por que según ellos la delincuencia es la que compra estas armas.

Es necesario dar alternativas de trabajo a los habitantes del Cantón Chimbo; las promesas de otros medios de subsistencia han quedado en eso, en ofrecimientos señaló Jorge Escala. A mas de no cumplir completamente, esta no es una verdadera solución ya que no tienen mercado, la rentabilidad es mucho menor y la economía de los habitantes del sector se ha afectado.
El Asambleísta por el MPD, manifestó que se está violentando el art. 33 y 325 de la Constitución que garantiza el derecho al trabajo, así como el art. 98 que establece el derecho a la resistencia, ejercido por la población del cantón Chimbo. Finalmente expresó que los asambleístas del MPD, estarán vigilantes para coordinar acciones en defensa del pueblo y los trabajadores de este cantón.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Quien es responsable de la Violencia en la Universidad Central?

Frente a los acontecimientos suscitados el 8 de diciembre del 2009 en la Universidad Central, la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE) en forma responsable responde a las temerarias acusaciones vertidas por el Dr. Edgar Samaniego, rector de la universidad.


La FEUE, durante los ocho meses de la administración del Dr. Samaniego –al igual que lo hemos hecho en administraciones pasadas- ha presentado propuestas serias y argumentadas para mejorar al Alma Mater, a fin de alcanzar una educación de calidad, democrática, científica, vinculada a la investigación y a los intereses del país y de los pueblos del Ecuador.

No obstante ello, los puntos de vista de la juventud universitaria han sido desoídos y ocultados por un rector que, desde el inicio su gestión, ha dado muestras de autoritarismo, incompetencia, irrespeto a los principios democráticos y ha incurrido en actos de corrupción.


El rector Samaniego miente a la comunidad universitaria y al país respecto de lo que ocurre en la Universidad y, de manera particular, en torno a los acontecimientos del pasado ocho de diciembre.


Corrupción en la Universidad Central

Apenas posesionado en su cargo, el Dr. Samaniego arbitraria e ilegalmente procedió a crear diecisiete nuevos cargos administrativos para pagar favores a quienes apoyaron su campaña. Funciones que no están contempladas en el Estatuto Universitario y que le cuestan a la institución 500 mil dólares al año. Además decidió elevar sus gastos de representación, de manera que tiene un ingreso que llega a los ocho mil dólares mensuales, es decir más de lo que gana el Presidente de la República. Mientras eleva sus ingresos, el rector mantiene congelados los sueldos de docentes y trabajadores y eliminó el bono de incentivo por título de cuarto nivel a los profesores con nombramiento accidental. Así el Dr. Samaniego enfrenta un período de crisis económica que vive la Universidad Central.

Más de ciento veinte mil dólares ingresaron a tesorería de la universidad por reposición de la gratuidad de la educación para la carnetización de los estudiantes, no obstante esa credencial no ha sido entregada a ningún estudiante. Los estudiantes preguntamos al Sr. Rector ¿Qué se ha hecho con ese dinero?


Autoritarismo y violación a los principios democráticos

Cuando las actuales autoridades universitarias fueron elegidas, la FEUE y la comunidad universitaria en general democráticamente reconocieron su triunfo. Una conducta similar no se encuentra en el comportamiento del Dr. Samaniego. Algunos ejemplos:


a. En el mes de junio se realizaron las elecciones de la FEUE, en las que los candidatos del rector fueron mayoritariamente derrotados, ante lo cual, irrespetando la autonomía de los organismos estudiantiles Edgar Samaniego “desconoció” el proceso electoral y a los nuevos dirigentes estudiantiles y ha intentado dividir la FEUE convocando un nuevo proceso electoral. El desconocimiento de la FEUE ha traído consigo que los estudiantes carezcan de representación general en Consejo Universitario y demás instancias de cogobierno.

b. El 15 de noviembre, los docentes, estudiantes y empleados de la Facultad de Ciencias Agronómicas eligieron a sus nuevas autoridades; sin embargo, como los candidatos del rector fueron derrotados, esos resultados fueron “desconocidos” y desde el rectorado se impuso un nuevo decano.

c. Caso similar ocurrió en la Universidad Popular en el mismo mes de noviembre. Aplicando lo que establece la ley universitaria se eligió al nuevo Director, y una vez más el Dr. Samaniego desconoció ese proceso democrático e impuso una autoridad contrariando el pronunciamiento de los docentes y empleados de esa institución.


d. En la Universidad Central ahora es prohibido pensar de manera diferente al rector Samaniego; quienes así lo hacen son objeto de persecución y represión. Varios dirigentes estudiantiles actualmente son víctimas de informaciones sumarias, sanciones y amenazas de procesos legales. Cosa similar ocurre con docentes y empleados.


e. El Dr. Samaniego pretende aprobar un Estatuto Universitario ilegal y antidemocrático. Ilegal porque no está en correspondencia con lo que establece la actual Ley de Educación Superior y antidemocrático porque no toma en cuenta los puntos de vista de los estudiantes, docentes, empleados y trabajadores. La FEUE es partidaria de contar con un nuevo estatuto que garantice el cambio en la universidad, agilite su funcionamiento, contribuya al mejoramiento de la educación y garantice la participación democrática de los todos los estamentos en la vida universitaria.


f. Como retaliación política y no como resultado de un estudio técnico, administrativo y pedagógico se quiere trasladar la competencia que tiene la Facultad de Filosofía en los colegios universitarios Odilo Aguilar y Manuel María Sánchez. Estas instituciones son centros de práctica docente y constituyen laboratorios pedagógicos de los futuros profesionales de la educación. A nadie se le ocurría que las haciendas en las que los estudiantes de agronomía o veterinaria hacen sus prácticas, las clínicas de Odontología o los laboratorios de Química, Farmacia o Ingeniería pasen a depender directamente del rectorado.


Violación a la Constitución y a la gratuidad de la educación

Una gran victoria de los pueblos del Ecuador fue alcanzar la gratuidad de la educación en todos los niveles. Esa ha sido una bandera levantada por la FEUE durante muchos años.

Sin embargo, por obra de actual rector, hoy la Universidad Central es la más cara de las instituciones públicas de educación superior. Los estudiantes pagamos aranceles como: servicio de internet inalámbrico que no existe; por el uso de laboratorios en facultades y escuelas que carecen de ellos; y, en algunas facultades se permite la venta obligatoria de libros y folletos como requisito para la matrícula.

Los sucesos del 8 de diciembre


Nuestro compromiso con la universidad llevó a que la FEUE y las asociaciones escuelas, al igual que las autoridades de los colegios Odilo Aguilar y Manuel María Sánchez, las organizaciones de docentes y empleados discutamos propuestas para impulsar el cambio en la universidad, opiniones que las hemos transmitido a las actuales autoridades ya sea en los talleres y comisiones convocados para el efecto por Consejo Universitario, sin embargo esas propuestas nunca fueron tomadas en cuenta.


Un nuevo intento por hacer escuchar esos puntos de vista se produjo el día 8 de diciembre, para lo cual se movilizaron pacífica y masivamente estudiantes y padres de familia de los colegios universitarios y estudiantes de varias facultades. Sorprendentemente, no solo las puertas de Consejo Universitario estaban cerradas, sino que los corredores del edificio del rectorado estaban tomados por un grupo de asalariados y agentes policiales vestidos de civil que agredieron verbal y físicamente a niños, madres de familia y estudiantes universitarios. Al frente de ese grupo de provocadores al servicio del Dr. Samaniego se encontraban Fernando Morales (dirigente de Alianza Centralina), el Dr. José Rivera (profesor de farmacología de la Facultad de Ciencias Médicas), Livinof Gonzales (ex trabajador universitario) y algunos estudiantes de Medicina que con engaños y ofrecimientos fueron llevados por José Rivera. Ese grupo actuó en acuerdo con la Policía Nacional que desde tempranas horas infiltró agentes de civil con mochilas (vieja práctica para desprestigiar al movimiento estudiantil) con el propósito de provocar y agredir a los universitarios.

La provocación del grupo de Fernando Morales, José Rivera y Livinof Gonzáles y la brutal represión de la Policía Nacional desataron la reacción de quienes democráticamente esperaban hacer escuchar su voz. El Dr. Edgar Samaniego es, en consecuencia, el único responsable de la inusitada violencia producida en ese día.


Las imágenes difundidas por algunos medios de comunicación muestran que el rector salió ileso de la sala de Consejo Universitario y las declaraciones de algunos decanos muestran que quienes ingresaron al salón les solicitaron que abandonen el local, pero por voluntad propia decidieron quedarse. No hay grabación o imagen que muestre que algún dirigente de la FEUE o del FRIU haya golpeado al Dr. Samaniego u otra autoridad o persona presente ese día en Consejo Universitario.

Por tanto, la FEUE exige que se realice una exhaustiva investigación de los sucesos, que se identifique al agresor del Dr. Samaniego y se incorpore en la investigación la responsabilidad de Fernando Morales, José Rivera y Livinof Gonzales en los hechos.

Rechazamos los calificativos de terroristas, asesinos y secuestradores con los que nos endosa el rector; los señores decanos y vicedecanos que se mantuvieron en el rectorado son testigos de que no fueron ni agredidos, ni secuestrados; el propio Sr. Decano de Comunicación Social que acudió en representación del Sr. Rector a la audiencia de cargos en la Fiscalía sostiene textualmente que “por nuestra propia voluntad cerramos herméticamente las puertas y al retirarse ninguno de nosotros fuimos agredidos”. Está claro que los dirigentes y el movimiento estudiantil desarrollaron una acción en legítima defensa frente a la agresión policial.

Llamamos a la unidad de todos los estamentos en defensa de la universidad, de su autonomía, por el respeto de la democracia, contra el autoritarismo y la prepotencia. El cambio que queremos en nuestra universidad será alcanzado con la participación, la movilización y lucha que caracteriza a la juventud universitaria.


Responsabilizamos de la integridad física de nuestros compañeros al Dr. Samaniego, al grupo de choque liderado por Fernando Morales, el Dr. José Rivera, a los principales dirigentes de Nueva Universidad (Napoleón Saltos, Manuel Salgado y Víctor Granda), que agredieron y amenazaron de muerte a los dirigentes estudiantiles y autoridades de la Facultad de Filosofía. Condenamos los actos de provocación desarrollados el 10 de diciembre por estos mismos personajes en la Facultad de Filosofía, actos que lamentablemente no han sido reportados por ningún medio de comunicación.

Nos solidarizamos y demandamos la inmediata libertad de los compañeros Marcelo Rivera, Luis Centeno y Fernando Aburto que al enjuiciarlos se pretende criminalizar el derecho a la expresión, a la lucha social y el derecho a reclamar.

Asi Somos